Apple patenta tecnología para detectar actividad cerebral

Apple Inc. ha patentado y publicado recientemente varias solicitudes de patentes y al menos una patente concedida que sugieren dispositivos capaces de detectar y medir la actividad cerebral o biosignales cerca del cerebro.
Tecnología para detectar actividad cerebral, by Jointly

Apple Inc. ha patentado y publicado recientemente varias solicitudes de patentes y al menos una patente concedida que sugieren dispositivos capaces de detectar y medir la actividad cerebral o biosignales cerca del cerebro. Estas futuras tecnologías no se limitarán a controlar el ritmo cardíaco o la actividad física; podrían llegar a controlar señales neuronales, ondas cerebrales (EEG) e incluso posibles interfaces cerebro-computadora (BCI).

¿Qué han patentado?

Algunos datos relevantes de las patentes/solicitudes en juego:

  • Una patente (“Biosignal Sensing Device Using Dynamic Selection of Electrodes“, número 20230225659) cubre un dispositivo portátil (tipo audífono) con conjuntos de electrodos activos y de referencia ubicados en la carcasa/puntas del dispositivo para medir señales biosensoriales, como la actividad eléctrica cerebral (EEG) del usuario.
  • Apple aclara que normalmente la actividad cerebral se controla con electrodos en el cuero cabelludo, pero en su patente se menciona que electrodos colocados “en o cerca del oído externo” podrían ofrecer beneficios como una menor visibilidad y menos movimiento de los electrodos.
  • Otra patente propone que un dispositivo tipo “auricular” determine el mejor subconjunto de electrodos para cada persona, ya que la forma del oído es diferente y cambia con el tiempo, para mejorar la fiabilidad de la medida.
  • Además, una noticia de prensa indica que en sus auriculares o dispositivos de realidad aumentada/virtual (como el Apple Vision Pro) Apple está investigando

¿Qué no es esto (todavía)?

Pero ¡ojo! Con ciertos límites y advertencias:

  • Que Apple lo patente no implica que el producto ya exista en el mercado ni esté validado clínicamente para un uso médico determinado.
  • La tecnología explicada no permite leer pensamientos específicos. En la patente se especifica que la lectura de ondas cerebrales no es lo mismo que “leer la mente“.
  • Muchas de las funcionalidades se encuentran en proceso de solicitud de patente o proyecto de investigación, por lo que podrían variar o no salir al mercado tal y como se describen.
  • Las señales cerebrales para control o monitorización presentan desafíos significativos en términos técnicos, de exactitud, calibración del usuario, privacidad, ética y legalidad, lo que puede retrasar su amplia adopción.

¿Por qué este movimiento de Apple tiene sentido?

Diversas razones justificables emergen en el contexto tecnológico, de mercado y de salud:

  • Apple se ha ido expandiendo desde salud y bienestar (el Apple Watch ya mide ritmo cardíaco, oxígeno en sangre, etc.) a una suite más amplia de biosensores personales. Este es el siguiente paso lógico hacia sensores cerebrales.
  • En el mercado de audífonos, dispositivos VR/AR y wearables, incorporar detección cognitiva o de estado mental crearía nuevos nichos: entrenamiento cognitivo, salud mental, productividad, accesibilidad, juegos avanzados, etc.
  • Competitivamente, otras empresas ya investigan BCIs, interfaces neuronales y dispositivos biométricos avanzados. Con Apple patentando esta tecnología, se hace un movimiento estratégico.
  • En un sentido más amplio, incorporar la detección cerebral podría reforzar su ecosistema hardware + software + servicios, en línea con su modelo de negocio de “plataforma”.

Posibles aplicaciones

Algunas de las aplicaciones futuras o que ya se están planificando:

  • Controlar los niveles de atención, concentración o fatiga cognitiva en contextos de aprendizaje, trabajo o entrenamiento.
  • Identificar patrones de ondas cerebrales relacionadas con estrés, ansiedad o estado de ánimo, para proporcionar retroalimentación o intervención (por ejemplo, en salud mental).
  • Asistir en dispositivos de accesibilidad para personas con movilidad reducida o discapacidad, interpretando directamente intenciones cerebrales sin movimiento.
  • Integración con realidad aumentada/virtual (AR/VR) en la que la interfaz cerebral potencie la inmersión, el control o la experiencia del usuario.
  • Wearables “inteligentes” integrando múltiples biosensores (cerebro, músculo, ojo, etc.) para crear perfiles más ricos del estado físico-mental.

Pero hay algunos obstáculos importantes:

  • Exactitud y variabilidad individual: la actividad cerebral es compleja, dependiente de la persona, su estado, el momento. Recibir señales confiables desde el oído o desde electrodos menos invasivos es técnicamente desafiante.
  • Calibración, artefactos y ruido: las señales EEG/EMG/EOG están sujetas a ruido, movimiento, diferencias anatómicas, lo que disminuye la fiabilidad si no se diseñan sensores apropiados.
  • Privacidad y ética: espiar el cerebro abre la puerta a preguntas sobre qué información se recopila, cómo se almacena, quién la ve, qué se puede deducir de ella, consentimiento informado, etc.
  • Control: según el uso (medicinal, salud mental, accesibilidad), se podrían llegar a aplicar regulaciones muy estrictas (por ejemplo, las de dispositivos médicos).
  • Viabilidad comercial: el consumidor medio puede no estar preparado para llevar un dispositivo con electrodos mente/cerebro-interfaces, ni para pagar por él.
  • Lo que la patente dice que hace vs lo que hace: la patente describe “medición

¿Y ahora qué?

  • Lo siguiente sería observar demostraciones de prototipos, informes de pruebas, colaboraciones con la investigación médica/neurocientífica que verifiquen estas tecnologías de detección cerebral de consumo.
  • Estar atento a qué nuevos productos de Apple (o líneas actuales) incorporarán estas capacidades, por ejemplo, futuros auriculares, reloj, AR/VR.
  • Estar atentos al panorama legal/normativo en mercados como EE.UU., Europa y México en relación con dispositivos de lectura cerebral.
  • Observar cómo responden la competencia y el panorama de startups/neurotech: podría acelerarse la neurotecnología de consumo.

En conclusión, el impacto de la IA en la sociedad es innegable y su influencia seguirá creciendo.

La patente de Apple para detectar la actividad cerebral a través de electrodos en dispositivos cotidianos es un gran paso hacia wearables cognitivos. Todavía existen desafíos técnicos, éticos y regulatorios significativos, pero la visión subyacente está en línea con las mega tendencias de personalización, salud digital, accesibilidad e inmersión tecnológica en la vida humana.

En ese sentido, estaríamos en el amanecer de una revolución donde los dispositivos no solo midan pasos o ritmo cardíaco, sino también estados mentales, concentración, estrés… y de ahí a una interfaz directa cerebro-mundo digital. Pero ojo, no hay que crear falsas expectativas: que algo esté patentado no quiere decir que ya esté listo, seguro o disponible hoy.