Un equipo internacional de biotecnólogos veterinarios ha dado un paso que podría revolucionar la vida de millones de mascotas: un suplemento experimental capaz de revertir ciertos signos del envejecimiento en perros, en quienes los primeros resultados se traducirían en algo así como “rejuvenecer 20 años” en términos humanos.
La investigación, aún en etapa preclínica, usa una combinación de pequeñas moléculas regenerativas, péptidos y epigenéticos para reactivar procesos celulares que se ralentizan con la edad.
Los expertos afirman que no es “volver al perro joven“, sino restaurar funciones deterioradas, como la energía celular, la elasticidad muscular o la resistencia cardiovascular.

“Hemos medido una mejora en la movilidad, la función cognitiva y la densidad mitocondrial en perros viejos tratados durante ocho semanas”, aclaró la Dra. Ana R. Luján, genetista molecular y jefa del proyecto.
“Todavía estamos a años de distancia de las pruebas, pero los primeros resultados son los más emocionantes que hemos visto en términos de longevidad canina“.
Los estudios se realizaron en perros de más de 10 años, con una disminución de marcadores inflamatorios y aumento de la regeneración tisular.
Pero los científicos advierten: todavía no es un producto comercial y cualquier uso fuera de la supervisión veterinaria sería peligroso.
ONGs animalistas y veterinarios geriatras miran el avance con reservas: un posible hito en medicina regenerativa, sí, pero que tiene que pasar por estudios rigurosos de seguridad y eficacia antes de llegar al público.
Si los resultados se confirman en las siguientes etapas, el avance podría revolucionar la forma en que cuidamos a nuestras mascotas, extendiendo su vida y mejorando su calidad de vida.