Jacob Elordi, del Óscar 2026 al caos en la alfombra: ¿de qué va Cumbres Borrascosas en realidad?

¿Romance tóxico o tragedia gótica? Te explico de qué va Cumbres Borrascosas y por qué el estreno de Elordi y Robbie ya es polémica.
Wuthering Heights 2026

El ruido alrededor de Jacob Elordi no viene solo por su primera nominación al Óscar: viene por el timing perfecto. En plena temporada de premios, el actor ya está en modo promoción de su próximo estreno en cines junto a Margot Robbie, Wuthering Heights, y cada aparición pública está alimentando conversación (y polémica) por dos frentes: lo que trae la adaptación… y lo que mucha gente cree que debería traer.

Lo relevante aquí es que el debate se está mezclando: el “Elordi del Óscar” (por Frankenstein) y el “Elordi de la alfombra” (por Wuthering Heights). Y en medio, una pregunta que se repite: ¿la obra original es una historia romántica… o es un relato oscuro que la cultura pop nos vendió como romance?

Si quieres seguirle la pista a tus actores favoritos rumbo a los Oscar 2026, no te pierdas estas notas:

Lo confirmado: de la nominación al Óscar a la promoción “gótica” en cines

La 98th Academy Awards (Óscar 2026) se celebra el 15 de marzo de 2026 y Elordi está nominado como Mejor Actor de Reparto por Frankenstein.

Y casi sin dejar que se enfríe esa noticia, lo tienes en alfombras y photocalls con Margot Robbie por Wuthering Heights, una adaptación dirigida por Emerald Fennell, que se estrena el 13 de febrero de 2026 (fin de semana de San Valentín, con toda la intención comercial del mundo).

Si me preguntas, esa combinación (Óscar + estreno de “amor oscuro”) es gasolina pura: cualquier gesto, outfit o frase se vuelve “tema”.

Entonces… ¿el libro es una película romántica?

No. Y aquí vale decirlo sin tibieza: Cumbres Borrascosas (la novela de Wuthering Heights) tiene amor, sí, pero el motor no es el “amor bonito”. Es obsesión, orgullo, clase, posesión y venganza.

Qué pasa “en verdad” en la novela (sin spoilers innecesarios)

  • Un forastero (Heathcliff) llega a una familia en los páramos ingleses y queda marcado como outsider.
  • La relación central (Heathcliff–Catherine) es intensa, pero también hiriente: está atravesada por estatus social, humillación y decisiones que se cobran caro.
  • La historia no se queda en “ellos dos”: el libro empuja las consecuencias hacia la siguiente generación, como una resaca emocional que no se va.

Si esperas “romance”, te vas a encontrar más bien con una idea incómoda: hay amores que no salvan, hunden. Y esa incomodidad es el punto.

Temas que la cultura pop suele “romantizar” (y el libro no perdona)

  • La idealización del dolor: el libro te deja claro que la pasión no justifica la crueldad.
  • La fantasía del “solo conmigo cambia”: aquí el daño se hereda, no se cura con besos.
  • El amor como propiedad: la novela lo presenta como tragedia, no como meta aspiracional.

Si me preguntas, la clave está en leer Wuthering Heights como una historia sobre cómo el resentimiento y la desigualdad deforman el afecto… y cómo eso se vuelve una máquina de repetir violencia.

La polémica real: por qué Heathcliff volvió a encender discusiones de casting

Aquí no hablamos de “drama de internet” por deporte: hay un punto literario de fondo.

En 2025, la conversación explotó por el casting de Elordi como Heathcliff. En entrevistas, Robbie dijo que entiende el backlash y básicamente pidió que esperen a ver la película para juzgar. Y medios como Entertainment Weekly han resumido el centro de la crítica: el libro deja pistas sobre que Heathcliff es “racialmente ambiguo”/marcado como “otro”, y por eso hay quien considera que elegir a un actor blanco suaviza una capa clave del texto.

¿Eso invalida la película? No necesariamente. ¿Explica por qué hay ruido? Totalmente. Porque no es solo “quién se ve guapo con quién”; es cómo adaptas el conflicto social que sostiene el resentimiento del personaje.

Ojo con esto: parte del debate se va a resolver (o incendiar más) cuando el público vea qué decide enfatizar la película: si lo vuelve “romance tormentoso” o si deja el filo social intacto.

La alfombra roja como extensión del marketing

No es casualidad que la promo esté cargada de estética “dark romance”. Vanity Fair describió la premiere como un despliegue de negro y rojo con vibra gótica, muy alineada al tono que quieren vender. Y Vogue ha cubierto el “method dressing” de Robbie en la gira, con looks diseñados para ser parte del relato (no solo “verse bien”).

¿Polémica? Sí, pero de dos tipos:

  1. Lo superficial: redes discutiendo outfits, química, poses, “se ve incómodo”, etc. (ruido típico de una gira grande).
  2. Lo sustantivo: la discusión de casting y de “qué historia estás contando en 2026 con un clásico que no es cómodo”.

A mí esto me suena a estrategia: convertir cada aparición en un capítulo del hype, mientras el debate mantiene la película en tendencia.

Qué vigilar de aquí al estreno y a los Óscar

  • La conversación de casting: va a seguir viva hasta que el público vea la película completa (y cómo la dirige Fennell).
  • El “doble papel” de Elordi este trimestre: campaña de premios por Frankenstein y campaña comercial por Wuthering Heights. Eso multiplica reflectores.
  • El tono final: ¿la película se vende como romance oscuro pero se atreve a ser incómoda? Eso es lo que separa una adaptación con colmillo de un póster bonito.