Hoy lunes es el día más crítico de los 51 días de guerra EE. UU.-Irán. El alto al fuego de dos semanas vence mañana martes a las 8 p. m. ET. JD Vance ya está en camino a Islamabad. Pakistán tiene la ciudad en modo de máxima seguridad: carreteras cerradas, hoteles vaciados, funcionarios trabajando desde casa. Todo apunta a que las conversaciones van a ocurrir. Pero Irán complica el panorama con un mensaje oficial que dice “no hay planes”, mientras fuentes iraníes confirman a CNN que la delegación llegará mañana. La diferencia entre el portavoz oficial y las fuentes de inteligencia es el corazón de toda negociación de esta naturaleza: Irán no puede aparecer como si cediera ante la presión sin al mismo tiempo obtener algo a cambio. Y lo que obtuvo el fin de semana fue exactamente lo contrario: EE. UU. incautó el Touska.
El Touska y la lógica de la escalada
El carguero Touska se convirtió en el símbolo de la semana. Su captura por marines estadounidenses el domingo fue la primera aplicación de fuerza directa contra un barco iraní desde el inicio del bloqueo el 13 de abril. Irán respondió con drones contra buques de EE. UU., la primera represalia armada del alto al fuego. El ciclo es conocido en la historia de los bloqueos navales: para que el bloqueo sea creíble, tiene que aplicarse con fuerza. Pero cada aplicación de fuerza le da al bloqueado una razón legítima para retirarse de la mesa. Por eso el portavoz iraní dijo que mientras continúe “el bloqueo marítimo estadounidense, Irán no considerará una segunda reunión en Islamabad”. La captura del Touska puso exactamente ese argumento en manos de Teherán.
Los tres escenarios de las próximas 48 horas
Los mercados están mirando tres posibilidades con distinta probabilidad. El primero y más favorable: la delegación iraní llega hoy o mañana, las conversaciones arrancan, y se alcanza un acuerdo marco o al menos una extensión del alto al fuego antes de que venza. En ese escenario, el Brent puede caer a 88 dólares esta semana. El segundo escenario: las conversaciones arrancan, pero no hay acuerdo; el alto al fuego se extiende de facto sin anuncio formal, y el mercado queda en limbo otra semana más con el Brent oscilando entre 90 y 100 dólares. El tercer escenario, el que nadie quiere pero nadie puede descartar: Irán no va, el alto al fuego vence sin extensión, y EE. UU. retoma operaciones militares activas. En ese caso, el Brent puede regresar a los 110 dólares en cuestión de horas y Banxico enfrentaría un problema inflacionario más profundo del que ya tiene.
Lo que esto significa para México hoy
El peso abre esta semana con volatilidad directamente atada a las noticias de Islamabad. Si las conversaciones arrancan y el mercado las lee positivamente, el peso se aprecia. Si el alto al fuego vence sin acuerdo esta noche, el peso cede y la gasolina vuelve a presionar hacia arriba. La inflación de marzo ya llegó al 4.59% y la proyección para abril ronda el 4.7 a 5%. Banxico tiene su próxima reunión en mayo y no hay espacio para recortes de tasa si el petróleo no cede de forma sostenida. El subsidio al diésel ya cuesta 15,800 millones de pesos en lo que va del año. Y la inversión pública sigue en su peor nivel desde 1991, con una caída del 44.9% en el primer bimestre. México no puede hacer mucho más que esperar lo que pase en las próximas horas en un hotel en Islamabad. Como el resto del mundo.