El mundo del café está cambiando y las grandes marcas se están adaptando a estos cambios. En México, Starbucks apuesta por el modelo Drive-Thru y está dando un giro importante en su estrategia, apostando con más fuerza por el modelo Drive-Thru, decisión impulsada por nuevos hábitos de consumo y el aumento en los costos de operación.
Detrás de este movimiento está Grupo Alsea, la empresa que opera en el país la marca, que ha decidido replantear su crecimiento en función de cómo han cambiado los clientes después de la pandemia.

Un cambio que tiene que ver con el consumidor nuevo
Por años, Starbucks desarrolló su modelo de negocio en torno a la experiencia de estar dentro de la tienda: espacios cómodos, conexión WiFi, tiempo prolongado para estar ahí. Ese comportamiento ha cambiado, sin embargo.
La mayoría de los consumidores de hoy buscan rapidez, practicidad y menor contacto. El café ya no es siempre un momento para quedarse, sino algo que se toma sobre la marcha.
En este contexto, el formato Drive-Thru ha ido ganando cada vez más espacio, principalmente en las ciudades donde el tráfico, el tiempo y la comodidad tienen más peso en la decisión de compra.
La estrategia de expansión está cuantificada.
El cambio no es solo de concepto, es una clara apuesta de inversión. Para el 2026, Alsea tiene en planes abrir alrededor de 50 nuevas unidades en formatos orientados a la velocidad, principalmente Drive-Thru y Pickup.
Ello marca un cambio sustancial respecto a años anteriores, donde el crecimiento estaba más vinculado a tiendas dentro de centros comerciales o zonas de mayor afluencia peatonal.
Rentabilidad: el verdadero motor del cambio
Los costos, además del consumidor, son un factor por considerar en este tipo de decisiones. Las tiendas tradicionales necesitan más personal, pagan más alquiler y tienen más gastos operativos.
Los nuevos formatos, en cambio, permiten optimizar recursos. Según cálculos del sector, un modelo Drive-Thru o Pickup puede bajar hasta un 30% de costos operativos, lo que se vuelve crucial en un escenario donde insumos como café, leche y logística han subido de precio.
Los sitios premium se han encarecido mucho en los últimos años y han presionado los márgenes de muchas marcas. Hay casos en los que ya no resulta tan rentable como antes tener una tienda física.
Por ello, el Drive-Thru no sólo satisface las necesidades del consumidor, sino que es también una forma de optimizar costos y mejorar la rentabilidad
¿Qué implica esta nueva estrategia?
El giro no es para dejar de lado totalmente el modelo tradicional, pero sí priorizar formatos más eficientes. Además de que habrá mayor apertura de unidades de Drive‑Thru, también requerirá menor inversión en tiendas de centros comerciales, tomarán mayor enfoque en los lugares con mayor tráfico de vehículos y operaciones más rápidas y mejor optimizadas.
Un modelo que ya hacía tiempo que venía creciendo
El Drive-Thru para Starbucks no es una innovación, pero está convirtiéndose en el motor principal de expansión. Este formato ya es hoy un porcentaje importante de las ventas en mercados como Estados Unidos.
En México parece que está tomando el mismo camino, adaptando el modelo a las condiciones locales y al comportamiento del consumidor.
Afectación al sector restaurantero
La decisión de Starbucks podría abrir un camino para otras cadenas. Si el modelo resulta ser más rentable y eficiente, otras marcas van a empezar a copiarlo.
Esto podría cambiar la forma en la que se diseñan los espacios comerciales, alejando la atención de los grandes centros comerciales tradicionales y dando más protagonismo a las ubicaciones independientes.
Un cambio profundo y callado
Porque más allá del café, lo que está ocurriendo refleja una transformación más amplia de la forma de consumir. La gente valora más su tiempo y las empresas están respondiendo a esa realidad.
Ya no es suficiente tener experiencia dentro del local, también se debe poner facilidad para que el cliente compre.
Lo que le espera a Starbucks en México
El siguiente paso será ver qué tan rápido se expande el modelo, cómo reacciona el mercado. Si la estrategia funciona, podría convertirse en el estándar para el crecimiento futuro de la marca.
En un entorno de costos crecientes y de consumidor cambiante, adaptarse deja de ser una opción para convertirse en una necesidad.