Ataques cruzados entre EE. UU. e Irán provocaron una subida del 3.36% del Brent el miércoles 22 de julio, tocando 95 dólares por primera vez en seis semanas. La mezcla mexicana subió a 84.76 dólares. La desinflación que México celebraba hace dos semanas está en riesgo si el crudo se mantiene por encima de los 90 dólares.
El rebote que deshace semanas de optimismo
El Brent subió 3.36% el miércoles 22 de julio hasta los 94.07 dólares por barril, tocando brevemente los 95 dólares por primera vez en casi seis semanas.
El WTI avanzó 2.95% hasta los 86.83 dólares.
La mezcla mexicana de exportación cerró en 84.76 dólares.
El catalizador fue directo: El recrudecimiento de los ataques cruzados entre EE. UU. e Irán en el golfo Pérsico, que durante la jornada del miércoles alcanzaron una intensidad que no se veía desde antes de la firma del memorando de paz del 18 de junio.
El impacto en el peso y en los mercados mexicanos
El peso cedió desde 17.39 pesos por dólar del martes hasta 17.51 este jueves, una depreciación de 0.60% en una sola sesión según Google Finance.
La presión viene de dos frentes simultáneos:
- Petróleo: El crudo más caro fortalece al dólar globalmente y presiona a monedas emergentes.
- Amenazas de Trump: El presidente reiteró amenazas directas a Irán, generando aversión al riesgo en los mercados.
El rango interbancario del peso este jueves se ubica entre 17.38 y 17.46 según Investing.com, aunque Google Finance marca un nivel más alto de 17.51.

Lo que un Brent sostenido arriba de 90 dólares le hace a la inflación mexicana
El INPC de junio cerró en 3.37%, su mejor nivel en cinco años y medio.
Ese dato se construyó con un Brent que cotizaba entre 70 y 78 dólares durante la mayor parte de junio.
Si el Brent se estabiliza por encima de los 90 dólares en las próximas semanas, la presión energética que la firma del memorando de paz había eliminado regresa al sistema de precios.
La inflación de julio, que se publicará en agosto, puede reflejar ese repunte con una lectura que se acerque al rango del 3.6% al 3.8%, revirtiendo parcialmente el avance desinflacionario del segundo trimestre.