El gasto de las familias no creció ni un decimal respecto a junio, y el avance anual se moderó por segundo mes seguido.
El motor de la economía se quedó en punto muerto.
El consumo privado en México se mantuvo prácticamente sin movimiento durante julio de 2026. La estimación oportuna publicada por el INEGI el viernes 14 de agosto calcula una variación mensual de 0.1%, después de un avance de 0.2% en junio, con cifras ajustadas por estacionalidad.
En su comparación anual, el gasto de los hogares habría crecido 2.2% en julio, tres décimas menos que el 2.5% estimado para junio. Sigue siendo terreno positivo, pero el impulso se está desinflando mes con mes.
El dato importa porque el consumo privado es el componente más grande de la demanda agregada del país. Cuando las familias dejan de gastar, la economía completa se entera antes que ningún otro indicador.

¿Por qué las familias frenaron el gasto justo ahora?
El freno ocurre en un momento que parecía favorable. La inflación general anual cerró julio en 3.12%, su nivel más bajo en más de un año, y el salario base de cotización promedio de los trabajadores afiliados al IMSS llegó a 673.9 pesos diarios, el monto más alto registrado.
Aun así, hay contrapesos que explican la cautela de los hogares:
- Crédito caro: La tasa de referencia de Banxico sigue en 6.50% desde hace dos decisiones, lo que mantiene elevado el costo de tarjetas y préstamos.
- Precios acumulados: Aunque la inflación baja, los precios de hoy siguen siendo más altos que los de hace tres años y el bolsillo lo resiente.
- Empleo que pierde ritmo: En julio se registró una baja mensual de 19 mil 550 puestos ante el IMSS, atribuida al fin del ciclo escolar y al calendario agrícola.
- Inflación subyacente pegajosa: Se ubicó en 3.95% anual, cerca del límite superior del rango objetivo del banco central.
¿Qué sigue y qué significa para tu bolsillo?
La cifra que se publicó es una estimación adelantada, construida con modelos econométricos que anticipan el dato oficial hasta con siete semanas de ventaja. Habrá que esperar la publicación definitiva para confirmarla.
Mientras tanto, la señal es clara: Las familias mexicanas están comprando, pero ya no aceleran. La combinación de crédito caro y precios altos pesa más que la mejora salarial.
Para ti esto se traduce en algo muy concreto. Si el consumo se enfría, los negocios contratan menos, las empresas moderan aumentos y el mercado laboral se pone más competido. Es el momento de revisar tu presupuesto, priorizar el pago de deudas con tasa alta y sostener tu fondo de emergencia, porque la economía está entrando a una fase de menos impulso.