Los mercados financieros globales atravesaron un periodo de alta volatilidad luego de que el gobierno de Estados Unidos presentara amenazas arancelarias contra ocho países europeos. El anuncio, en medio de tensiones geopolíticas y estratégicas, alarmó a los mercados e hizo caer inmediatamente las principales bolsas del continente.
Bolsas europeas en rojo y primera reacción de los mercados.
Después de que se anunciaran las amenazas arancelarias, los principales índices europeos cayeron. El DAX alemán, el CAC 40 francés y el FTSE 100 británico terminaron en rojo por segundo día consecutivo, y el Stoxx Europe 600, que reúne a las mayores empresas del continente, también perdió terreno.
Los más afectados fueron el sector industrial, el automotriz y el manufacturero, por estar muy expuestos al comercio exterior. Wall Street también tuvo algunos momentos de turbulencia, con caídas intradía tanto para el Dow Jones como para el S&P 500, mientras los inversores digerían la amenaza de una nueva escalada en la guerra comercial entre economías desarrolladas.
En busca de refugio y con señales de alerta.
En los días más críticos, los mercados viraron hacia posiciones defensivas. El oro se disparó como refugio y los bonos soberanos de las economías desarrolladas se revalorizaron. Mientras tanto, el dólar se debilitó frente a otras monedas, en medio de la incertidumbre sobre el efecto en la economía de posibles medidas proteccionistas.
El mayor temor era que una nueva ronda de aranceles interrumpiera las cadenas mundiales de suministro, aumentara los costos para las empresas y los consumidores y finalmente lastrara el crecimiento mundial, en un momento en que varias economías ya están perdiendo impulso.
El cambio político que tranquilizó a los mercados.
Las cosas empezaron a cambiar cuando se abrieron canales de diálogo diplomático entre Estados Unidos y Europa. Después de intensas negociaciones y un cambio en el tono, Washington suspendió, al menos temporalmente, la imposición de los aranceles anunciados. Los mercados reaccionaron de inmediato. Las bolsas europeas rebotaron, con el DAX, el CAC 40 y el FTSE recuperando parte de las pérdidas anteriores. El Stoxx Europe 600 subió alrededor del 1%, con los bancos, las industrias y la construcción liderando las ganancias.
En Estados Unidos, los índices principales también terminaron en verde, señal de que el apetito por el riesgo está de vuelta. Un recordatorio de la vulnerabilidad del sistema financiero. Sin embargo, más allá del respiro, los analistas coinciden en que el incidente deja una advertencia: los mercados siguen estando pendientes de la política. Las amenazas comerciales de todos los días como estrategia de negociación suman otra capa de incertidumbre y pueden causar movimientos bruscos en acciones, monedas y materias primas en cualquier momento y sin previo aviso. Y ello consolida la interconexión entre política, geopolítica y mercados financieros en un entorno de tipos altos, inflación persistente y crecimiento divergente.
Implicaciones para México.
Y aunque México no es participe directamente en el conflicto, este tipo de tensiones tiene impactos indirectos. Los episodios de inestabilidad internacional tienden a reflejarse en las monedas de mercados emergentes, incluido el peso mexicano, que puede tener movimientos bruscos en función del apetito por riesgo de los inversionistas internacionales. Adicionalmente, una caída del comercio mundial o un aumento del proteccionismo impactaría los flujos de inversión extranjera y las cadenas de suministro en las que México está integrado. En cambio, épocas de mayor estabilidad internacional tienden a generar flujos de capitales y aliviar presiones financieras sobre economías abiertas como la mexicana.
Por el momento, los mercados han encontrado un respiro. Sin embargo, la mirada está puesta en cómo evolucionarán las relaciones entre Estados Unidos y Europa y si podrán mantener el diálogo. La estabilidad futura está en manos de que las tensiones no vuelvan a aumentar y que las medidas comerciales se mantengan en el ámbito de la negociación y la previsibilidad.