En las últimas 48 horas el precio de Bitcoin ha protagonizado uno de los movimientos más bruscos del último año: llegó a deslizarse hasta aproximadamente 60 000 dólares tras una caída de doble dígito en un solo día, para luego recuperar alrededor de 11 % y trepar de nuevo a 66 000-68 000 dólares en lo que algunos analistas llaman un “rebote técnico” tras el fuerte colapso. Este movimiento fue el mayor descenso intradía desde la caída de FTX en 2022 y dejó al mercado en territorio de “miedo extremo”.
El desplome no se limitó a ese día puntual: Bitcoin ha estado en una tendencia de caída desde su máximo histórico de 126 000 dólares en octubre de 2025, perdiendo aproximadamente 40–46 % de su valor en pocos meses. El precio actual sigue bastante por debajo de esos niveles y la volatilidad continúa siendo muy elevada.
Factores detrás de la caída
El regreso del “efecto Trump”, una oleada de optimismo tras la victoria electoral de 2024 que había impulsado a Bitcoin hacia nuevos máximos, ha perdido fuerza. A medida que los mercados tradicionales comenzaron a estabilizarse y los activos de riesgo enfrentaron presión, gran parte del capital que había entrado en criptomonedas se replegó. También se liquidaron posiciones apalancadas, es decir, operaciones de traders que habían pedido dinero prestado para apostar a precios más altos y que debieron cerrar forzosamente sus posiciones cuando los precios cayeron, lo que aceleró el declive.
Otro factor que ha jugado un papel clave ha sido la salida de capital de los ETFs de Bitcoin: solo en enero se registraron más de 3 000 millones de dólares en salidas netas de estos fondos, lo cual muestra menor apetito por la exposición pasiva al criptoactivo por parte de inversores institucionales y minoristas.
Además, empresas con grandes tenencias de Bitcoin también sufrieron: Strategy, antes MicroStrategy, una firma que posee más de 713 000 BTC, reportó pérdidas significativas por el descenso del precio, marcando una de las mayores noticias del día en los mercados cripto e impactando la confianza general.
¿Quién compró la caída?, ¿Fue una señal de fondo verdadero o solo un rebote técnico?
Tras el piso cerca de 60 000 dólares, se observó un repunte de compras mayoritariamente de traders técnicos y fondos que usan criterios cuantitativos, atraídos por niveles clave como el promedio móvil de 200 días y otros soportes técnicos. Esta actividad es típica de rebotes después de caídas rápidas: muchos algoritmos y operadores combinan órdenes de compra en zonas donde esperan un rebote temporal.
Sin embargo, el repunte no necesariamente viene de una oleada de “inversores de largo plazo” con fuerte convicción fundamental. El sentimiento del mercado aún refleja cautela, con indicadores como el índice de miedo y codicia en niveles bajos, y muchos participantes siguen a la defensiva ante la posibilidad de más volatilidad.
¿Se terminó el desplome o solo fue un respiro?
La gran pregunta es si este rebote marca el final del mercado bajista o simplemente un respiro temporal. La realidad es que, aunque el alza reciente alivia la presión a corto plazo, no existe todavía una señal clara de que el mercado bajista haya terminado. Bitcoin sigue bien por debajo de sus picos recientes, la volatilidad es alta y persisten factores macro que podrían seguir presionando los activos de riesgo.
Algunos analistas técnicos hablan de la posibilidad de que Bitcoin pruebe nuevamente niveles más bajos si los soportes clave no se sostienen, mientras que otros ven este tipo de rebotes como oportunidades de acumulación para inversores con una perspectiva a largo plazo. Ningún consenso es firme en este punto, porque en los mercados de activos digitales la volatilidad puede durar semanas o meses.