“No es agua, es veneno”: la marcha que exige agua limpia en Guadalajara y lo que pasa en Yucatán

Miles marcharon el 11 de octubre de La Minerva a Casa Jalisco para exigir agua limpia. Qué dicen los análisis de laboratorio, qué responde el SIAPA, por qué no todas las colonias reciben la misma agua y por qué en Yucatán el problema es otro.

Abres la llave, pero ¿puedes confiar en el agua que llega a tu casa?

Guadalajara, Jalisco. El domingo 11 de octubre, miles de personas caminaron desde la Glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco, la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro, con una exigencia sencilla: agua limpia en la llave. La convocatoria fue a las 11:00 horas y el contingente salió media hora después por la avenida López Mateos, con pancartas y consignas como “Queremos agua limpia” (El Informador).

N+ estimó la asistencia en alrededor de 10 mil personas; otros medios hablaron de decenas de miles (N+, Infobae). Marcharon vecinos de colonias como Atlas y Revolución, estudiantes universitarios, asociaciones civiles y colectivos de especialistas.

La jornada terminó con tensión. Cerca de las 13:00 horas, frente a Casa Jalisco, la policía estatal usó chorros de agua y gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes. Medios reportaron al menos nueve personas detenidas y personas lesionadas; hasta la tarde del domingo no existía un recuento oficial del gobierno estatal (La Silla Rota, El Informador).

La protesta no surgió de la nada. Durante semanas, habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) han denunciado agua turbia, con sedimentos y con olores que describen como “huevo podrido” o “caño”, además de cortes y baja presión.

¿De dónde viene el agua sucia?

El propio organismo operador lo reconoció. El 4 de octubre, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) informó que detectó agua con olor y color inusual procedente de la presa Las Pintas, que llega a la ciudad por el llamado “Sistema Antiguo”. Anunció trabajos urgentes en la Planta Potabilizadora 1 de Miravalle y limpieza de sedimentos en las tuberías (El Informador). Ese comunicado no detallaba qué sustancias causaban el olor ni presentaba resultados de análisis.

El gobernador atribuye la crisis al deterioro de la infraestructura hídrica y a descargas irregulares de aguas residuales en el canal que alimenta Las Pintas (Expansión). Según la investigadora de la Universidad de Guadalajara Alicia Torres Rodríguez, citada por La Jornada, el agua sale del Lago de Chapala con calidad aceptable, pero en el trayecto se mezcla con flujos de Las Pintas, del río Santiago y del arroyo El Medio (recopilación de Acuario).

El problema no es de una semana. Datos obtenidos por transparencia y análisis académicos ubican al menos 475 colonias con reportes de agua sucia o turbia entre enero de 2025 y enero de 2026, con más de mil quejas formales; el SIAPA había reconocido entre 176 y 180 (El Imparcial).

Qué dicen los análisis (y qué todavía no sabemos)

Aquí está el centro de la desconfianza: los muestreos ciudadanos y los oficiales no cuentan la misma historia, y ninguno es todavía una respuesta completa.

FuenteQué analizóQué encontróLímite
IMDEC, informe “Agua peligrosa del SIAPA” (marzo-abril 2026)184 muestras en 90 colonias de 5 municipiosCloro residual detectado solo en 12 muestras; mercurio en 7 muestras, todas fuera de la NOM-127Tiras reactivas; el propio informe aclara que no sustituye a un laboratorio acreditado
IMDEC, muestreos de octubreColonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y TlajomulcoPlomo y ausencia de cloro residual en algunas muestras; coliformes y E. coli pendientes (Proceso)Resultados parciales
Coprisjal (vía transparencia), ene 2024-mar 2026Muestras tomadas sobre todo en domiciliosCloro residual fuera de norma en al menos 149 muestras, 70% (El Informador)Solo 7 de los 38 parámetros de la NOM-127; sin metales pesados en lo entregado

La norma de referencia es la NOM-127-SSA1-2021, publicada en el Diario Oficial de la Federación, que fija los límites para el agua de uso y consumo humano. La falta de cloro residual importa porque es la barrera que protege el agua de bacterias en su camino por la red.

La Secretaría de Salud Jalisco y la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del estado (Coprisjal) han descartado una alerta sanitaria. En julio, el secretario Héctor Raúl Pérez Gómez dijo que no había un aumento atípico de enfermedades gastrointestinales o conjuntivitis en la metrópoli (UDG TV). Del otro lado, el biólogo molecular de la UdeG Vidal Delgado Rizo sostiene que, si se incumple la NOM-127, la situación amerita una alerta (LabCSA).

No todas las colonias reciben la misma agua

La calidad depende de qué fuente y qué red abastecen cada zona. Las colonias que dependen del sistema que pasa por Las Pintas y la Potabilizadora 1 son las que más quejas concentran; en zonas que dependen más de pozos, el muestreo del IMDEC encontró sobre todo agua muy dura, con alta carga mineral.

El 4 de octubre, reportes vecinales hablaban de cerca de cien colonias afectadas, entre ellas Centro, Atlas, Jardines de la Cruz, Jardines de la Paz, San Rafael, Oblatos, Mexicaltzingo, 5 de Mayo, La Calma, 20 de Noviembre y la zona de La Minerva (Tribuna de la Bahía). En julio, la Secretaría de Salud reconoció reportes de olor, color o sedimentos en unas 200 de las 2 mil colonias de la ZMG (UDG TV).

Los reportes ciudadanos han ido creciendo. Un cuestionario ciudadano pasó de 76 reportes a mediados de septiembre a 217, y otro registro acumula cerca de 1,600 casos (Proceso). La crisis tampoco se queda en casa: el problema llegó a afectar a una clínica de hemodiálisis, donde la calidad del agua es crítica (Digital News QR).

La respuesta oficial: menos agua para tener mejor agua

El 6 de octubre, tras una reunión de emergencia con los alcaldes de la Junta de Gobierno del SIAPA, Pablo Lemus reconoció una “crisis de agua potable sin precedentes” y anunció el cierre de las compuertas de Las Pintas. La medida, aplicada el miércoles 7, recorta alrededor de 30% del abasto de la metrópoli y obliga a tandeos de dos a tres días por colonia (Proceso, El Informador).

El sábado 10, un día antes de la marcha, el gobernador aseguró que la calidad ya había comenzado a mejorar en muchas colonias. Vecinos reconocieron mejoras en aspecto y olor, pero también reportaron cortes y baja presión (El Informador). El SIAPA explicará en los próximos días cómo operará el esquema de tandeos.

A largo plazo, el gobierno estatal sostiene un plan de 18 mil millones de pesos: ampliar la Potabilizadora 1, construir un bypass de la zona de Las Pintas y un acueducto Chapala-Guadalajara. Lemus afirmó que no habrá alza de tarifas, deuda ni privatización del SIAPA. Lo que sigue sin existir es una alerta sanitaria ni la publicación completa de los análisis oficiales que piden colectivos y especialistas.

Yucatán: el reclamo es otro, que el agua llegue

En Mérida, el conflicto principal no es el color del agua sino su ausencia. El 8 de octubre, la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) informó que la Planta Potabilizadora Mérida II quedó fuera de servicio por una fuga en una línea de conducción de 30 pulgadas, lo que dejó sin agua o con baja presión a un amplio sector del poniente de la ciudad (Diario de Yucatán).

No es un episodio aislado. El 31 de mayo, la Japay avisó de fallas en 94 colonias (Diario de Yucatán). Vecinos de colonias como Alemán, Jesús Carranza, Ciudad Caucel, Dzununcán y Vergeles han protestado frente a la Japay y el Palacio de Gobierno, y familias promovieron amparos por violación al derecho humano al agua (Ventanas Rotas, Diario de Yucatán).

Sobre la calidad, la postura oficial es que el agua de Mérida cumple la NOM-127, incluidos metales pesados y agroquímicos, según análisis del laboratorio propio de la Japay y de organismos externos, de acuerdo con un comunicado de mayo de 2025 (Gobierno de Yucatán). Sin embargo, organizaciones y especialistas advierten que el acuífero de la península es vulnerable: el suelo kárstico permite que drenajes, agroquímicos y desechos de granjas porcícolas se filtren al manto freático. Comunidades mayas entregaron desde octubre de 2025 una declaratoria de emergencia socioambiental a los gobiernos federal y estatales (Ruptura 360).

Es decir: Guadalajara y Yucatán no viven la misma crisis. Una es de calidad en la red urbana; la otra, de abasto, infraestructura envejecida y riesgo a largo plazo para el acuífero. Ninguna de las dos permite hablar de un problema generalizado en todo México.

Qué puedes hacer en casa

Mientras no haya análisis oficiales completos y públicos, la decisión de beber o no el agua de la llave recae en cada familia, y eso pega al bolsillo: comprar garrafones, filtros o pipas es un gasto extra que no todos los hogares pueden cubrir. Medios han reportado que la Secretaría de Salud Jalisco recomendó consumir agua de garrafón (Medscape).

  • Si el agua sale turbia, con olor o color, no la bebas ni la uses para preparar alimentos o biberones.
  • Hervir ayuda contra bacterias, pero no elimina metales como el plomo o el mercurio; tampoco quita sedimentos.
  • Si usas filtro, revisa que esté certificado para lo que quieres retirar y cambia los cartuchos a tiempo.
  • Reporta siempre. En la ZMG, al SIAPATEL 073 o redes del SIAPA; en Mérida, en el portal de la Japay, que tiene reportes de baja presión, falta de agua y fugas.
  • Anota fecha, hora y foto de cada incidente: sirve para quejas, solicitudes de transparencia o un amparo.
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