Las conversaciones de Islamabad fueron históricas por una razón concreta: fueron las primeras negociaciones directas de alto nivel entre EU e Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Cuarenta y siete años de silencio roto en un hotel de cinco estrellas en Pakistán, con 21 horas de sesiones maratónicas el sábado. Y terminaron sin acuerdo. El punto de quiebre fue el programa nuclear: EU exige garantías de desnuclearización verificables; Irán las rechaza. Todo lo demás, la apertura de Ormuz, las sanciones, la compensación económica, aparentemente estaba sobre la mesa. Pero sin el punto nuclear, Trump no firmó. Antes de que amaneciera el domingo, anunció en Truth Social el bloqueo naval de los puertos iraníes con efecto inmediato.
El bloqueo y sus consecuencias reales
El bloqueo naval que EE. UU. implementó hoy a las 10 a. m. es cualitativamente diferente a todo lo que había ocurrido antes. Hasta hoy, el problema era que Irán bloqueaba Ormuz. Ahora, EU bloquea los puertos iraníes y declara que inspeccionará o interceptará cualquier barco de cualquier país que intente entrar o salir de costas iraníes. Eso incluye a China, que importa una parte importante del crudo iraní. La firma Rystad Energy advirtió que “los mercados petroleros estarán aún más ajustados que antes”. El WTI ya cotiza en 104 dólares, muy cerca de los máximos históricos de esta crisis. Si el bloqueo se mantiene por semanas, Oxford Economics proyecta que el CPI de EU podría superar el 4% en abril y los analistas de Barclays no descartan los 120 dólares por barril en un escenario de escalada sostenida.
¿Por qué México está en el centro del problema?
Para México el escenario es complicado en todas las direcciones. El petróleo caro vuelve a presionar la gasolina, el diésel y los fletes, lo que alimenta la inflación que ya llegó al 4.59% en marzo. El peso abre esta semana con presión: la aversión al riesgo global empuja capitales hacia el dólar y los mercados emergentes lo sienten primero. Y los ingresos de Pemex también se ven afectados por el petróleo volátil, ya que la mezcla mexicana de exportación sigue al Brent con cierto rezago. El subsidio al diésel que el gobierno mantiene para evitar precios de 35 pesos por litro ya cuesta 15,800 millones de pesos este año. Cada semana adicional de crudo a tres dígitos profundiza ese hueco fiscal. Esta semana, el calendario económico de México incluye datos de industria e IMSS el viernes. Pero la variable que más moverá al peso no está en ningún reporte: está en si el bloqueo naval de hoy escala o si alguien encuentra una nueva ventana diplomática antes del fin de la tregua de dos semanas.
¿Qué esperar esta semana?
El horizonte inmediato tiene al menos tres variables que los mercados van a monitorear hora a hora. Primero, cómo responde Irán en los próximos días al bloqueo naval, si con confrontación directa o con señales de querer retomar el diálogo. Segundo, si China decide ignorar el bloqueo y sigue comprando crudo iraní, lo que convertiría a Pekín en el protagonista involuntario de una crisis mayor. Tercero, si el alto al fuego de dos semanas que vence alrededor del 21 de abril se sostiene o colapsa antes. Trump dijo que “en algún momento se llegará a un acuerdo en el que todos puedan entrar y salir libremente”. Irán dijo que el bloqueo es “piratería”. El mercado, por ahora, cree a Trump menos que al petróleo.