Llueve en la CDMX y el agua vuelve a las mismas calles: qué se ha hecho, cuánto costó y por qué no alcanza

En 2026 ya llovió más de lo normal en la capital. Los mapas de riesgo, los estudios satelitales y los reportes de Protección Civil señalan, año tras año, a las mismas alcaldías del oriente. Revisamos qué obras se prometieron, cuáles se hicieron y qué resultados dieron.

La temporada de lluvias de 2026 llegó antes y se quedó más tiempo. Del 1 de enero al 4 de octubre, la Ciudad de México acumuló 955.98 milímetros de lluvia, una cifra superior al promedio histórico para ese periodo, según la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua). Solo la tormenta de la noche del 3 de octubre descargó más de 16.2 millones de metros cúbicos de agua sobre la capital y dejó encharcamientos en seis alcaldías (Quadratín).

La escena se repite cada verano: autos varados, estaciones del Metro con agua en los pasillos, vecinos sacando lodo de sus casas. Lo que cambia poco es el mapa. Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Iztacalco y Venustiano Carranza, en el oriente de la ciudad, vuelven a encabezar las listas de afectaciones temporada tras temporada, junto con municipios conurbados como Ecatepec y Nezahualcóyotl en el Estado de México.

¿Por qué las inundaciones siguen golpeando los mismos puntos pese a décadas de obras? Esta nota cruza los mapas de riesgo con las obras anunciadas y ejecutadas para responder qué se hizo, cuánto costó y qué resultados se obtuvieron.

El mapa que no cambia

Las inundaciones de la capital tienen domicilio fijo. Tras la tormenta del 2 de junio de 2025, cuando cayeron entre 50 y 70 milímetros en 24 horas, investigadores del Instituto de Geografía de la UNAM usaron imágenes de radar del satélite Sentinel-1, de la Agencia Espacial Europea, para mapear dónde se acumuló el agua. El resultado señaló al centro-oriente de la ciudad como la zona de mayor riesgo, con Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero a la cabeza (Récord; Ecoosfera).

El mismo mapa identificó vialidades que se vuelven ríos con cada aguacero, entre ellas la avenida Río de los Remedios, la autopista urbana Siervo de la Nación y la autopista México-Puebla, además de colonias mexiquenses como Culturas de México y Jacalones, en Chalco (adn40). En el Estado de México, el atlas de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) coincide en que los municipios del Valle de México concentran el mayor riesgo (Posta).

2026 confirmó el patrón. En la tormenta del 21 de abril, adelantada a la temporada, el operativo Tlaloque atendió más de 50 encharcamientos, con Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa y Venustiano Carranza entre las alcaldías afectadas (Infobae). En junio, el agua cubrió el Eje 1 Norte junto al aeropuerto (UnoTV); en julio, la Avenida Canal de Río Churubusco, en Iztapalapa, quedó con agua hasta las llantas de las motocicletas (N+).

ZonaAlcaldía o municipioSeñalada por
Centro-oriente de la CDMXIztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza, Gustavo A. MaderoMapa satelital UNAM 2025; reportes de Protección Civil 2026
Calzada Ignacio Zaragoza y Canal de Río ChurubuscoIztapalapaReportes 2026; obras en curso
Eje 1 Norte, zona del AICMVenustiano CarranzaReportes de la SGIRPC, junio 2026
Río de los Remedios, Siervo de la Nación, México-PueblaLímite CDMX-EdomexMapa satelital UNAM 2025
Culturas de México y JacalonesChalco, EdomexMapa satelital UNAM 2025
Ecatepec y NezahualcóyotlEdomexAtlas de la CAEM y estudios académicos

No es casualidad: buena parte de estas zonas se asienta sobre el antiguo lago de Texcoco. Alrededor de mil 500 colonias de la capital y el Estado de México están construidas total o parcialmente sobre ese vaso lacustre (Revista Fama).

Por qué se inundan: cinco causas que se suman

No hay un solo culpable. Los especialistas coinciden en que las inundaciones son un proceso histórico y multifactorial, y los datos permiten medir el peso de cada factor.

1. El suelo se hunde y el drenaje pierde pendiente. Es la causa menos visible y la más grave. Un estudio publicado en abril de 2026 en la revista Geofísica Internacional estimó hundimientos de entre 15 y 50 centímetros al año en Iztapalapa, Iztacalco, Venustiano Carranza y Gustavo A. Madero, las mismas alcaldías que encabezan los mapas de inundación (La Razón). Cuando el terreno baja de forma desigual, los tubos pierden la inclinación que hace correr el agua. El director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, explicó que en varias colonias de Iztapalapa y Nezahualcóyotl el agua ya no fluye hacia el dren de Xochiaca, sino que regresa hacia las viviendas (La Silla Rota). La causa principal del hundimiento es la extracción de agua del subsuelo.

2. La basura tapa coladeras y túneles. Las autoridades capitalinas han atribuido a los residuos alrededor de la mitad de los encharcamientos (TV Azteca). Solo en 2025, la Conagua retiró unas 35 mil 230 toneladas de basura del Túnel Emisor Oriente, el Gran Canal del Desagüe y otros drenes del Valle de México: plásticos, muebles, llantas y escombro (UnoTV).

3. Una ciudad de asfalto sobre un lago. De acuerdo con geólogos de la UNAM, 70% del suelo de la capital se considera inundable. El pavimento impide que el agua se infiltre y los ríos que antes drenaban la cuenca fueron entubados (Swissinfo/EFE).

4. Urbanización en zonas de riesgo. El investigador Ángel Emmanuel Zúñiga Tovar, del Instituto de Geografía de la UNAM, señala la urbanización sin planeación y la pérdida de áreas verdes como causas de fondo. Las colonias del oriente y de municipios como Chalco, Ecatepec y Nezahualcóyotl crecieron sobre terrenos lacustres que se inundaban mucho antes de que existieran calles.

5. Un drenaje que no da abasto. La red capitalina mezcla aguas negras y de lluvia en los mismos tubos, y muchos colectores tienen décadas de antigüedad. Cuando cae una tormenta intensa en poco tiempo, el sistema se satura aunque esté limpio. El propio gobierno capitalino lo reconoce al justificar la construcción de colectores nuevos y tanques de tormenta, que retienen el agua mientras el drenaje se desahoga.

El resultado es una combinación difícil: zonas que se hunden más rápido son también las más pobladas, las que reciben más agua de las partes altas y las que tienen el drenaje con menos pendiente.

Lo que se prometió, lo que se hizo y lo que costó

Dinero no ha faltado en los anuncios. En 2025, el gobierno capitalino ejerció mil 552 millones de pesos en obras contra inundaciones, con los que, según su propio balance, se construyeron 10 kilómetros de colectores y redes, ocho tanques de tormenta y ocho plantas de bombeo. Para 2026, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció que ese monto sube a 3 mil 360 millones de pesos para 318 obras de drenaje, dentro de un paquete mayor de 7 mil millones para 643 obras de agua, drenaje y saneamiento (Jefatura de Gobierno CDMX; Jefatura de Gobierno CDMX). El plan incluye 10 mil metros de colectores nuevos en ocho alcaldías, 106 obras de infiltración, mil 546 millones para modernizar bombas y compuertas, y un georradar para revisar 800 kilómetros de colectores. En febrero, el gobierno estimó que reduciría hasta 80% las inundaciones (Noticias CD).

El oriente, donde se concentra el problema, es la prueba de fuego. Solo en Iztapalapa, la ciudad destina mil 500 millones de pesos a 54 obras de drenaje. Al cruzar los mapas de riesgo con las obras, estas son las principales intervenciones en la zona más afectada:

ObraResponsableCostoPromesaEstado según la última información pública
Reforzamiento del Colector Teotongo, 2.2 km (Iztapalapa-La Paz)Conagua350 a 367.5 mdpConcluir el 30-31 de mayo de 202610% de avance en febrero; no se localizó un anuncio público de conclusión
Ampliación del vaso regulador El Salado (Iztapalapa)Gobierno CDMX96-97 mdpDuplicar capacidad a 400 mil m³Entregado el 21 de junio de 2026
Modernización de plantas de bombeo El Salado y La ColmenaGobierno CDMX122 mdpAntes de lluviasReportado en curso en junio
Nueve tanques de tormenta bajo Calzada Ignacio ZaragozaGobierno CDMX107 mdpConcluir el 14 de agosto de 202645% de avance al 16 de julio, ya en plena temporada
Colector República Federal, 1.2 km (Iztapalapa)Gobierno CDMX99 mdpConcluir en octubre de 202640-50% de avance al 16 de julio
Obras en Ejército de Oriente y La BalvaneraGobierno CDMX~280 mdpSin fecha públicaEn ejecución
Fuentes: La Jornada, Excélsior, Crónica, Proceso, Morena CDMX y adn40.

Fuentes de la tabla: La Jornada, Excélsior, Crónica, Proceso, Morena CDMX, adn40.

El hallazgo central es de calendario: las obras más grandes para Zaragoza se programaron para terminar en agosto y octubre, es decir, durante o después de la temporada de lluvias, no antes. El Colector Teotongo, la obra federal clave para conducir agua hacia El Salado, se prometió para mayo; a la fecha de esta nota no se localizó una confirmación oficial de su entrega. Brugada reconoció en julio que algunas obras seguían inconclusas y que esperaba terminar las 54 de Iztapalapa a finales de año, “para el próximo año” (Vanguardia).

¿Y los resultados? Las cifras oficiales hablan de mejora: el gobierno capitalino sostiene que las obras redujeron 90% las afectaciones a viviendas frente a años anteriores, y Brugada afirmó en julio que las inundaciones de 2026 no habían alcanzado la magnitud de las de 2025 (Libre en el Sur; Proceso). Tras la tormenta del 3 de octubre, Segiagua reportó 100% de anegaciones atendidas y ninguna vivienda dañada. Pero no se han publicado evaluaciones independientes que midan cuántos puntos críticos se resolvieron ni cuánta capacidad añadió cada obra, y las calles del oriente volvieron a inundarse en abril, junio y julio, en un año con lluvias por encima del promedio. Para evaluar los 7 mil millones, señalan críticos, faltan esos indicadores.

Qué sigue y cómo saber si tu colonia está en riesgo

La temporada de lluvias en el Valle de México suele extenderse de mayo a octubre, así que lo que resta de 2026 servirá para terminar las obras pendientes. La prueba real llegará en 2027, cuando el Colector República Federal, los tanques de Zaragoza y el resto de las 54 obras de Iztapalapa deberán estar operando completos.

Para quien vive en una zona señalada, hay herramientas públicas para revisar el riesgo y exigir resultados:

  • Consultar el atlas de riesgos. El Atlas de Riesgos de la Ciudad de México de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, actualizado en 2026, incluye capas de inundación, hundimientos y fracturas por colonia. En el Estado de México, la CAEM publica su atlas de inundaciones, y el Atlas Nacional de Riesgos del Cenapred cubre todo el país.
  • Seguir las alertas. La SGIRPC emite alertas por color en cada tormenta, y el Servicio Meteorológico Nacional publica pronósticos y avisos.
  • Reportar encharcamientos y coladeras tapadas. Los reportes ciudadanos alimentan el mapa de puntos críticos; en la capital se canalizan a través de Locatel y de la Segiagua.
  • Revisar contratos y avances. Los montos, contratistas y plazos de cada obra deben publicarse en la Plataforma Nacional de Transparencia y, para obras federales, en el sistema de contrataciones públicas del gobierno federal. Para esta nota no se localizaron públicamente los contratos individuales de las obras de Zaragoza y República Federal; una solicitud de acceso a la información permitiría conocer quién las ejecuta y si cumplieron sus fechas.
  • No tirar basura. Es la acción más inmediata: una coladera libre puede ser la diferencia entre un charco y una calle inundada.

La pregunta de fondo sigue abierta. Si el suelo del oriente se hunde hasta medio metro al año, cada colector nuevo pierde pendiente con el tiempo. Sin frenar la extracción de agua del subsuelo, advierten los especialistas, las obras pueden aliviar las inundaciones, pero difícilmente las eliminarán.

Si quieres saber más de Tres pasajes, dos horas y un día más corto: lo que de verdad cuesta vivir lejos del trabajo, leer aquí.

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