Virginia, Estados Unidos. — En una misión compartida, La NASA y Rocket Lab lanzan cuatro satélites disco en órbita el 18 de diciembre de 2025, atrayendo la atención incluso en redes sociales por su peculiar forma que evoca los tradicionales “platillos voladores”.
La misión, llamada STP-S30 y apodada “Don’t Be Such a Square”, despegó en medio de la noche desde el Mid-Atlantic Regional Spaceport en Wallops Island, Virginia, en un cohete Electron de la empresa Rocket Lab. Este acontecimiento marcó un hito para la NASA y Rocket Lab.
¿Qué son estos “platillos”?
A pesar de lo que digan las teorías conspiratorias, no son objetos extraterrestres, sino satélites experimentales llamados DiskSats. Estos satélites disco de la NASA y Rocket Lab:
- Son planos y circulares, de casi un metro de diámetro, muy distinto a los CubeSats o satélites convencionales.
- Han sido desarrollados por The Aerospace Corporation con la NASA y servirán para probar nuevas tecnologías en órbita terrestre baja.
- Están pensados para ensayar sistemas eléctricos, propulsión y maniobrabilidad en pequeño tamaño.
Su forma, que algunos han comparado con los cuentos clásicos de “platillos voladores”, tiene un fin tecnológico y científico.
Objetivos de la misión
El lanzamiento por La NASA y Rocket Lab lanzan cuatro satélites disco en órbita busca demostrar la utilidad de una forma alternativa de pequeños satélites capaz de ofrecer:
- Más superficie para paneles solares y sensores, aprovechando su geometría.
- Oportunidades para desplegar constelaciones más eficientemente con menos lanzamientos.
- Soporte para futuros experimentos científicos, incluidos sensores ambientales y comunicaciones.
¿Por qué esto importa?
Estos satélites forman parte de esfuerzos más amplios de La NASA y Rocket Lab lanzan cuatro satélites disco en órbita para reducir costos y aumentar la flexibilidad de operaciones espaciales, en un momento en que la órbita terrestre baja es cada vez más concurrida por satélites científicos, comerciales y de defensa.
Mientras tanto, voces sensacionalistas en redes sociales habían interpretado esta misión como una prueba de “naves extraterrestres reales”, una lectura que autoridades y científicos han desestimado, reforzando que la forma no es indicio de origen no humano. La NASA y Rocket Lab han asegurado la naturaleza humana de estos satélites disco.