CIUDAD DE MÉXICO – A menos de cuatro meses del pitazo inicial el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca, la incertidumbre ha golpeado la puerta de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF). Tras los recientes disturbios en diversas entidades del país, especialmente en Jalisco, han comenzado a circular versiones sobre una posible “expulsión” de México como sede o, en el peor de los escenarios, la inhabilitación de su selección.
El ojo del huracán: Guadalajara y la seguridad
El detonante de esta nueva ola de rumores ha sido la inestabilidad registrada en los últimos días tras operativos de alto impacto contra el crimen organizado. Con Guadalajara como una de las sedes clave (programada para albergar cuatro partidos), los reportes de bloqueos y violencia han encendido las alarmas en Zúrich.
Según fuentes cercanas a la FIFA, el organismo ha activado un “monitoreo de emergencia”. Aunque no existe un comunicado oficial que hable de una “expulsión” definitiva, el concepto de “Relocalización Preventiva” (mover partidos a sedes en EE. UU. o Canadá) está sobre la mesa de Gianni Infantino.
¿Qué hay de cierto en la expulsión?
Para poner orden al caos informativo, aquí te desgloso los tres frentes que hoy tienen a México en la cuerda floja:
- Seguridad y Logística: Es el riesgo más real. Los reglamentos de la FIFA permiten el cambio de sede por causas de “fuerza mayor” o falta de garantías de seguridad. Si el clima de violencia no se estabiliza en las próximas semanas, México podría perder la sede de Guadalajara o incluso la de Monterrey.
- El “Grito” y la Disciplina: Aunque el tema del grito homofóbico se ha controlado con medidas de identificación digital, cualquier brote de conducta discriminatoria en los últimos amistosos de marzo podría reactivar sanciones que, en teoría, podrían llegar hasta la resta de puntos o descalificación, aunque esto último se considera una “medida atómica” poco probable para un anfitrión.
- La Postura del Gobierno: La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró esta mañana que existen “todas las garantías” para los visitantes y las delegaciones, tratando de calmar las aguas ante las advertencias de viaje emitidas por países como Canadá y Estados Unidos.
Las implicaciones de un “Plan B”
Si la FIFA decidiera retirar a México de la organización, el impacto económico sería catastrófico, con pérdidas estimadas en más de 500 millones de dólares solo en conceptos de turismo y patrocinios locales. Además, la Selección Mexicana perdería la ventaja competitiva de la localía, aunque reglamentariamente su participación como equipo no está en duda por motivos de seguridad de la sede.
A tomar en cuenta: Hasta el momento, México sigue siendo sede oficial. La FIFA prefiere la estabilidad a los cambios de último minuto, pero la ventana para corregir el rumbo de la seguridad pública se está cerrando.