¿Qué pidió exactamente Nasdaq y por qué ahora?
El mercado bursátil Nasdaq presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) una solicitud para ampliar su jornada y operar 23 horas al día, cinco días a la semana, argumentando que hay “fuerte demanda” de inversionistas, sobre todo internacionales, que quieren acceso al mercado estadounidense “en sus propios términos” y en sus husos horarios.
Hoy, Nasdaq ya permite operar 16 horas diarias repartidas en tres tramos: premarket (4:00–9:30 a.m. ET), sesión regular (9:30 a.m.–4:00 p.m. ET) y after-hours (4:00–8:00 p.m. ET). La propuesta no elimina la campana tradicional, pero sí “estira” el día con una sesión nocturna completa.
El telón de fondo es el peso global de la bolsa de EE. UU.: Nasdaq citó que el mercado accionario estadounidense concentra casi dos tercios del valor mundial de empresas listadas y que las tenencias extranjeras de acciones de EE. UU. llegaron a 17 billones de dólares el año pasado.
El horario propuesto: dos sesiones y una pausa técnica
El esquema de Nasdaq, tal como está planteado, funcionaría con dos sesiones y una ventana de mantenimiento:
La sesión diurna iría de 4:00 a.m. a 8:00 p.m. (ET), incluyendo premarket, mercado regular y after-hours, con campana de apertura a las 9:30 a.m. y cierre a las 4:00 p.m.
Luego habría una pausa de una hora (8:00–9:00 p.m. ET) para mantenimiento, pruebas y procesos operativos. Después arrancaría la sesión nocturna de 9:00 p.m. a 4:00 a.m. (ET).
Un detalle operativo importante: en el plan descrito, las operaciones hechas entre 9:00 p.m. y 12:00 a.m. se considerarían como transacciones del día siguiente (por el tema de “trade date”).
Cuándo podría resolverse y cuándo empezaría: la parte que manda el calendario.
Aquí hay dos relojes que corren en paralelo: el regulatorio y el de infraestructura.
En el papel, Nasdaq apunta a trabajar de esta forma en la segunda mitad de 2026, sujeto a la aprobación de la SEC y a que el “ecosistema” esté listo.
Pero el cuello de botella real está en los rieles del mercado: cotizar más horas no sirve si el resto del sistema (datos consolidados, compensación y liquidación) no acompaña. El despliegue depende de mejoras en el Securities Information Processor (SIP), que es el sistema que muestra toda la información sobre precios y cotizaciones en tiempo real, y de que la cámara de compensación central pueda funcionar de manera continua.
Por eso, aunque la narrativa pública hable de la segunda mitad del año, en la práctica el arranque masivo depende de que SEC, SIPs, brokers, creadores de mercado, clearing y controles internos lleguen alineados. Esa coordinación es, literalmente, el periodo de resolución del proyecto.
¿Qué implicaría para inversionistas? Más acceso, pero también más fricción
Para el inversionista minorista, el beneficio es obvio: poder reaccionar a noticias fuera del horario tradicional, reportes, anuncios geopolíticos, datos macro, sin esperar a la apertura. Nasdaq quiere capturar un flujo que hoy ya existe en venues alternativos/off-exchange (ATS) usados para operar de madrugada.
El costo es menos visible: en horarios “raros” suele haber menos liquidez, spreads más amplios y movimientos más bruscos. De hecho, los grandes bancos han mostrado cautela por el riesgo de volatilidad y por el costo operativo de estar listos (tecnología, mesas, controles, cumplimiento).
Además, no hay que esperar que el grueso del volumen se mude de inmediato: Reuters cita estimaciones de que el volumen de transacciones en horas extendidas podría ser apenas 1% a 10% del total para 2028. DTCC reporta una expectativa similar en su encuesta a participantes.
Qué cambia para brokers, market makers y el resto del mercado
El cambio significativo no es solo “abrir más tiempo”, sino mantener el mercado ordenado más tiempo.
Para brokers y bancos implica ampliar ventanas de monitoreo de riesgo (márgenes, límites, colaterales), cobertura operativa, ciberseguridad, soporte al cliente y continuidad de negocio. Varias firmas grandes dudan del retorno inmediato frente al costo.
Para market makers, el dilema es el de siempre: si el volumen nocturno no acompaña, cotizar con calidad puede volverse más caro (más inventario y riesgo por menos contrapartida). Eso suele traducirse en spreads más amplios, sobre todo en acciones menos líquidas.
El contexto: no es solo Nasdaq, es una carrera por el 24/7.
Nasdaq no está solo. NYSE ha venido empujando su propia expansión (en su plataforma electrónica) y Cboe también anunció planes para 24×7 en acciones estadounidenses, todo bajo el mismo argumento: demanda global y competencia contra mercados alternativos.
Como referencia de cómo estas “transformaciones” se vuelven tema público y generan dudas en clientes, en otras historias financieras recientes el foco termina siendo el mismo: infraestructura, protección al usuario y claridad operativa.