Nvidia está por lanzar uno de los informes más importantes del año. Los analistas esperan ingresos que superen los 50 mil millones de dólares en el trimestre, e incluso algunos estiman una cifra cercana a 56 mil millones. Para ponerlo en perspectiva: nos referimos a cifras más propias de un gigante energético o de una gran compañía automotriz global, no de un productor especializado en chips.
La relevancia del informe es tan alta que el mercado de opciones prevé un movimiento de hasta el 6 % en el precio de la acción una vez que los resultados se han publicado. Esto significaría que su valor en bolsa se ajustaría por cientos de miles de millones de dólares en cuestión de minutos. El problema es que las expectativas ya son muy altas, lo que deja poco margen para equivocarse.
El rendimiento reciente: crecimiento explosivo
Nvidia no solo está expandiéndose, sino que lo está haciendo a un ritmo poco común entre las compañías de su tamaño. Debido a la fiebre mundial por la inteligencia artificial, los ingresos y las ganancias se han incrementado en más del 50 % anualmente.
Dentro de la propia compañía se habla de un potencial de hasta 500 mil millones de dólares en ingresos acumulados para el ciclo actual de adopción de IA. Esto no significa que lo vayan a facturar al día siguiente, sino que sí indica la confianza en el largo plazo.
Los contratos que respaldan la historia
Las grandes empresas de tecnología están llevando a cabo contratos por miles de millones con el fin de garantizarse la disponibilidad de chips avanzados.
Uno de los acuerdos más significativos es el que se estableció entre Nvidia, Microsoft y Anthropic, en el cual la startup de inteligencia artificial se compromete a invertir aproximadamente 30 mil millones de dólares en infraestructura basada en chips de Nvidia. En respuesta, Nvidia y Microsoft destinarán miles de millones a Anthropic, lo que ha suscitado interrogantes acerca de si algunos de estos contratos están generando una “economía circular” que aumenta la demanda de manera artificial. Sin embargo, por el momento estos contratos han sido fundamentales para justificar el rápido crecimiento.
¿Nos encontramos frente a una burbuja de inteligencia artificial?
Se pueden realizar dos lecturas:
1. La perspectiva optimista (incluyendo a Nvidia)
Nvidia asegura que no vivimos una burbuja. Sostiene que la demanda es real, que un número creciente de industrias están implementando modelos de inteligencia artificial y que sus chips se han transformado en una parte esencial, casi como el “acero” de la economía digital.
2. La perspectiva escéptica
Numerosos analistas piensan que el precio de la acción ya ha descontado en exceso las expectativas futuras. Numerosos inversores equiparan este período con la burbuja de las puntocom: una inmensa euforia, inversiones colosales y proyectos que todavía no muestran rentabilidad.
Asimismo, centrarse en pocos clientes (Meta, Amazon, Google y Microsoft) supone un peligro: Nvidia lo notaría si cualquiera de ellos recortara sus inversiones. El mercado ya supone que:
- Nvidia volverá a sobrepasar lo previsto.
- La demanda de inteligencia artificial permanecerá alta en 2025.
- Los grandes “hiperescaladores” (Amazon, Google, Meta, Microsoft) no reducirán en gran medida su inversión.
- La competencia todavía tardará en alcanzarlos.
Por eso, aunque el reporte sea “bueno”, podría ser insuficiente si no sorprende. Lo que sí podría motivar a la acción sería una guía de ingresos considerablemente superior a lo esperado o mostrar indicios de que la demanda está aumentando en áreas no tecnológicas como manufactura, energía y salud. Inclusive un anuncio de chips nuevos que tienen una ventaja evidente sobre AMD podría ser una noticia que impulse el precio de la acción hacia arriba.
Uno de los mayores riesgos que enfrenta el ecosistema general es que la mayor parte de los ingresos se originan a partir de empresas que están levantando grandes centros de inteligencia artificial. Si estas empresas optan por detener las inversiones debido a la saturación, los costos energéticos o la regulación, Nvidia se vería afectada de manera directa. Analistas lo citan como uno de los riesgos de concentración más destacados.
Esto no acabaría con el liderazgo de Nvidia, pero sí restringe hasta cuánto puede crecer y a qué velocidad. El reporte de Nvidia no es simplemente un informe financiero, sino también una prueba para todo el auge de la inteligencia artificial.
El mercado estará tranquilo si Nvidia vuelve a ofrecer resultados excepcionales y ratifica que la demanda se mantendrá robusta.
Si, por el contrario, se observan los signos iniciales de moderación, podríamos presenciar una corrección significativa que cuestione si la industria está experimentando un periodo de excesiva euforia.