Patriots se visten de blanco para “espantar” la maldición del Super Bowl

Patriots eligen uniforme all-white para el Super Bowl LX vs Seahawks: tendencia, récord en blanco y por qué el “curse talk” importa.
Patriots uniforme Super Bowl LX

Los New England Patriots ya eligieron uniforme para el Super Bowl LX y se fueron por la ruta más supersticiosa —y, al mismo tiempo, más lógica: todo de blanco (jersey y pants blancos), aunque aparecen como equipo “local” administrativo. El juego es el 8 de febrero de 2026 en Levi’s Stadium (Santa Clara, California) y el rival son los Seattle Seahawks.

Lo interesante no es solo el look: la conversación alrededor del “blanco trae suerte” (o el “color curse”, como le quieran decir) vuelve a colarse en la semana grande… y los Pats están alimentando esa narrativa con datos reales de su temporada y su historia.

Si no te quieres perder nada del Super Bowl LX, aquí van otras notas relacionadas que te van a caer como anillo al dedo:

Lo confirmado: uniforme, fecha y el mensaje entre líneas

La confirmación llegó por la vía más 2026 posible: post en redes y el eco inmediato en medios y liga. New England, pese a ser el “home team”, jugará con uniforme de visita all-white, y Seattle irá all-navy.

Y aquí va mi lectura (con colmillo, pero con los pies en la tierra): esto no es “magia”, es gestión de narrativa y rutina. En un Super Bowl, cualquier cosa que reduzca fricción ayuda: si un combo ya te dio confianza, lo repites.

El detalle que hace ruido: “local” que se viste de visita

Normalmente el “home team” trae ventajas simbólicas (sideline, elección de uniforme, etc.). Lo relevante aquí es que los Pats usaron esa elección para seguir en modo “road warrior”: la propia cobertura de la NFL lo enmarca como una identidad de temporada, con un dato potente: invictos fuera de casa (9-0 contando playoffs).

La “maldición” (en realidad, una tendencia): por qué el blanco vende tanto

Llamarle “maldición” es parte del show. Pero sí hay números que hacen que muchos equipos le den vueltas al tema:

  • En las últimas dos décadas largas, el equipo que viste de blanco tiene récord ganador: 16-5 en los últimos 21 Super Bowls, según el recuento citado por CBS Sports.
  • Y en el caso Patriots, el blanco no es una corazonada: marca 4-2 en Super Bowls usando jersey blanco.

A mí esto me suena a una mezcla de dos cosas:

  1. Rutina + confianza (no cambiar lo que “se siente” ganador).
  2. Storytelling: si la narrativa “el blanco trae suerte” ya existe, te conviene montarte… porque la semana del Super Bowl se trata de controlar microhistorias.

Ojo: esto no significa que “el blanco gana”

Esto es importante decirlo claro: no hay confirmación de una relación causal (no es que el color anote touchdowns). Son tendencias históricas y sesgos de memoria: recordamos más cuando se cumple la “maldición” que cuando se rompe.

Patriots: el blanco como amuleto… con evidencia de 2025

El argumento más duro no es el folklore: es el rendimiento reciente. En la temporada 2025, New England se fue 6-0 usando uniforme blanco y en varias de esas ocasiones fue precisamente el look blanco/blanco.

Y para rematar, ese combo venía “caliente” desde el partido grande de la AFC: victoria 10-7.

Además, hay un dato de colección que a los fans les encanta: será la primera vez que New England use pants blancos en un Super Bowl.

Seahawks: navy/navy y el peso de su propia historia

Seattle no se queda atrás en simbolismo: irá con college navy (jersey y pants), confirmado por el propio equipo.

Pero el contexto es sabroso: ese navy en el Super Bowl, históricamente, no les ha sonreído. CBS Sports recuerda el 0-2 de Seattle en Super Bowls vistiendo navy.

Si me preguntas, la clave está en esto: ambos equipos están contando una historia con su uniforme. Pats: “somos los de blanco, los que viajamos y ganamos”. Seahawks: “somos los de navy, los físicos, los de identidad dura”. Y el 8 de febrero veremos cuál narrativa aguanta el primer golpe.

Qué vigilar de aquí al kickoff

El uniforme no decide un Super Bowl… pero sí revela cómo llega un equipo: qué repite, qué protege, qué ritualiza. Yo me quedo con dos focos para seguir esta historia:

  1. si New England mantiene el modo “carretera” (mentalidad y ejecución) hasta el último cuarto, y
  2. si Seattle convierte el navy en identidad y no en mochila histórica.

Porque sí: el color no juega. Pero lo que representa, a veces, sí pesa.