Pemex emitirá nuevos bonos en plena crisis de deuda

Pemex planea emitir tres instrumentos bajo las claves PEMEX 26, PEMEX 26-2 y PEMEX 26-U
PEMEX se prepara para emitir bonos de deuda

Petróleos Mexicanos (Pemex) está alistando una nueva colocación de deuda en el mercado mexicano por 30,000 millones de pesos, una operación que llega en un momento clave: la petrolera sigue cargando con uno de los perfiles de endeudamiento más pesados del sector a nivel global y, al mismo tiempo, necesita oxígeno financiero para operar, invertir y administrar vencimientos. La emisión se realizaría en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mediante tres tramos (tres series) de certificados bursátiles, según los comunicados difundidos al mercado y la información retomada por medios financieros. 

Los detalles de la emisión: tres tramos a tres tasas

De acuerdo con lo reportado, Pemex planea emitir tres instrumentos bajo las claves PEMEX 26, PEMEX 26-2 y PEMEX 26-U. El primero tendría un plazo aproximado de cinco años y pagaría intereses cada 28 días, con una tasa variable referenciada a la TIIE. El segundo se colocaría a ocho años, con tasa fija nominal y pagos semestrales. El tercero, PEMEX 26-U, tendría un plazo de 10 años y pagaría intereses semestralmente con una tasa fija real (es decir, ligada a instrumentos en UDIs, instrumentos que superan la inflación). 

Un punto importante: se trata de emisiones quirografarias, es decir, sin garantía específica sobre activos, y los certificados amortizarían en un solo pago al vencimiento. También se informó que serían la primera, segunda y tercera emisión al amparo de un nuevo programa de certificados bursátiles de largo plazo de hasta 100,000 millones de pesos (o su equivalente en UDIs), con vigencia de cinco años tras la autorización correspondiente. 

¿Para qué quiere Pemex ese dinero?

El destino declarado es amplio: “usos corporativos generales”. En lenguaje financiero, eso puede abarcar desde necesidades de caja y operación hasta gasto de inversión y, sobre todo, manejo de pasivos (refinanciar, recomprar o estirar vencimientos), algo especialmente relevante en una empresa con un calendario de pagos históricamente apretado.

El contexto: deuda arriba de 100,000 millones de dólares y vencimientos exigentes.

El anuncio se entiende mejor con el tamaño del problema. Hacia finales de septiembre de 2025, la deuda total de Pemex se ubicó alrededor de 100.3 mil millones de dólares, de acuerdo con reportes de prensa basados en sus cifras trimestrales. 

Además, el perfil de vencimientos sigue siendo un dolor de cabeza: en información reportada durante 2025, Pemex llegó a estimar vencimientos de aproximadamente 5,100 millones de dólares en 2025, 18,700 millones en 2026 y 7,700 millones en 2027, cifras que ilustran por qué cada ventana de mercado cuenta y por qué emitir deuda, incluso en pesos, puede ser parte del “parche” para ganar tiempo. 

Esta emisión local aparece después de una estrategia financiera más amplia en 2025, en la que el gobierno federal, vía Hacienda, realizó operaciones para apuntalar liquidez y el perfil crediticio de Pemex. Por ejemplo, en septiembre de 2025 se comunicó la conclusión de operaciones vinculadas a recompra y financiamiento que, según reportes, sumaron un monto equivalente a 13,800 millones de dólares en emisiones y buscaban aliviar vencimientos y costo financiero.

En ese contexto, las calificadoras han reforzado una idea que el mercado ya asumió desde hace años: para muchos inversionistas, Pemex opera con una garantía de facto del Estado, lo que ayuda a explicar por qué puede colocar en ciertos momentos pese a su fragilidad operativa y financiera.

¿Cómo repercute esto en la petrolera más endeudada?

En el lado positivo, volver a captar 30,000 millones de pesos en el mercado local le permite diversificar fuentes, reducir dependencia de ventanas internacionales y combinar tasas variables (TIIE) con tasas fijas nominales y reales (UDIs), algo útil si busca ordenar su costo financiero y ajustar el riesgo de inflación o tasas. Además, colocar bajo un programa más grande (hasta 100,000 mdp/UDIs) sugiere que Pemex quiere mantener la llave abierta para acudir de nuevo si las condiciones se prestan. 

Pero el movimiento no cambia la foto estructural por sí solo: Pemex sigue enfrentando presiones operativas, incluyendo una producción alrededor de 1.6 millones de barriles diarios en 2025 según reportes recientes, en medio de reacomodos internos y la búsqueda de alianzas para elevarla. Con una deuda por encima de 100,000 millones de dólares, el reto no es solo “refinanciar”, sino lograr que el negocio genere flujo suficiente y sostenido para que la deuda deje de ser una emergencia permanente.