Resultados de Nvidia alejan temores de burbuja… por ahora

La compañía está en el centro de tres transiciones simultáneas: cómputo acelerado, IA generativa y “IA física” (robots y máquinas autónomas)
Resultados de Nvidia alejan temores de burbuja… por ahora

Qué pasó: el nuevo “golpe” de resultados

Nvidia volvió a superar las expectativas en su tercer trimestre fiscal. La compañía reportó ingresos por 57,006 millones de dólares, un salto de 62 % anual y 22 % frente al trimestre previo. El beneficio neto alcanzó 31,910 millones, con una utilidad por acción diluida de 1.30 dólares, superando estimados de alrededor de 1.25 dólares.

La rentabilidad sigue siendo extraordinaria: el margen bruto fue de 73.4 %. Para el cuarto trimestre, Nvidia proyecta ingresos de 65,000 millones de dólares y un margen bruto ajustado cercano al 75 %, por encima de lo que anticipaba el consenso.

Es importante: este trimestre marca la primera aceleración de ventas en siete trimestres, en un contexto donde el mercado empezaba a temer que el boom de la IA se estuviera enfriando.


El corazón del negocio: data centers de IA dominan todo

El dato clave de este reporte está en el segmento de centros de datos, que ya es casi toda la empresa: Ingresos de Data Center: Alrededor del 90 % de las ventas totales, con un crecimiento de 66 % anual y 25 % trimestral.

La clave es que Nvidia no solo vende chips, sino sistemas completos: GPU, interconexión y software optimizado para cómputo acelerado. Esto crea un ecosistema difícil de replicar para los competidores y refuerza el valor agregado de la compañía.

Además, las nuevas plataformas Blackwell y Blackwell Ultra están impulsando la demanda entre grandes nubes y empresas de IA. La propia compañía habla de un incremento de pedidos de alrededor de 500,000 millones de dólares en chips avanzados hasta 2026, una cifra que ayuda a justificar los niveles actuales de inversión en infraestructura de IA.

¿Y el resto del negocio? Gaming, visualización y autos siguen vivos

Aunque el protagonismo absoluto es de la IA en la nube, los otros segmentos también ayudan a entender la salud de Nvidia:

  • Gaming: 4,300 millones de dólares, +30 % anual, aunque -1 % trimestral. Es un negocio ya maduro, pero que sigue beneficiándose de las tarjetas gráficas para gaming RTX.
  • Professional Visualization: 760 millones, +56 % anual y +26 % trimestre contra trimestre, impulsado por estaciones de trabajo y plataformas como DGX Spark.
  • Automotriz y robótica: 592 millones, +32 % anual, prácticamente plano vs el trimestre anterior. Aquí el valor está más en el futuro (autónomos, robótica, “physical AI”) que en el volumen actual.

En conjunto, estos segmentos no son tan relevantes como los data centers, pero muestran que Nvidia está diversificándose en varias verticales de largo plazo.

Márgenes, flujo de caja y balance: ¿es sostenible esta máquina de dinero?

Más allá de los ingresos, lo que impresiona a los analistas es la capacidad de Nvidia para convertir ventas en efectivo:

  • Flujo de caja operativo en el trimestre: 23,750 millones de dólares.
  • Flujo de caja libre (free cash flow) trimestral: 22,089 millones.
  • En los primeros nueve meses del año fiscal, el dinero líquido ya suma 61,675 millones de dólares.

Medios especializados estiman que el flujo de caja libre anualizado supera ya los 80,000 millones de dólares, muy por encima de muchos gigantes tecnológicos tradicionales. Esto le permite a la empresa enfrentar crisis potenciales, pagar deudas, etc.

Los márgenes en el rango de 73–75 % son difíciles de encontrar en negocios de hardware, y solo se explican por el componente de software y plataforma que Nvidia ha construido alrededor de sus chips.

No todo son buenas noticias: alta concentración y economía circular de la IA

El propio reporte deja ver los puntos incómodos que el mercado empieza a mirar con lupa:

  • Concentración de clientes:
    • Cuatro clientes concentran ya el 61 % de las ventas, frente al 56 % del trimestre anterior. Es razonable suponer que ahí están Microsoft, Amazon, Google, Meta y quizá uno o dos grandes jugadores más.
  • Contratos de “alquiler” de sus propios chips:
    • Nvidia más que duplicó en un trimestre el monto de acuerdos en los que renta de vuelta sus GPUs a los mismos clientes a los que se las vende, llegando a unos 26,000 millones de dólares.
  • Inversiones en sus propios clientes:
    • La compañía está comprometida a invertir hasta 100,000 millones de dólares en OpenAI, además de otras participaciones en startups de IA que, a su vez, son grandes compradoras de sus chips.

Esto alimenta el miedo a una “economía circular de la IA”, lo que se traduce en:

  1. Nvidia financia (o cofinancia) proyectos de IA.
  2. Esos proyectos compran más chips de Nvidia.
  3. Los resultados contables lucen espectaculares, pero parte de la demanda está apalancada en dinero que, directa o indirectamente, también viene de Nvidia o de un mismo círculo de financiadores.

El factor geopolítico: menos China, más Medio Oriente

Otro componente estructural es la geopolítica. Nvidia está prácticamente bloqueada de vender sus GPUs más avanzadas a China debido a las restricciones de exportación de Estados Unidos. Eso obliga a redirigir el crecimiento hacia otros mercados.

En este trimestre se vio un movimiento muy claro: El Departamento de Comercio de EE. UU. autorizó la exportación de hasta 35,000 chips Blackwell a dos compañías en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, un paquete valorado en más de 1,000 millones de dólares según estimaciones de mercado.

Es decir: Nvidia está reemplazando parte del volumen que habría ido a China con nuevos hubs de IA en Medio Oriente y otros países aliados, lo que refuerza su narrativa de crecimiento global, pero al mismo tiempo la expone a riesgos políticos nuevos.

Cómo reaccionó el mercado: alivio inmediato y rally en tecnológicas

  • Las acciones de Nvidia subieron alrededor de 5 % en el “after hours”, lo que implica añadir unos 220,000 millones de dólares a su capitalización de mercado si se consolida el movimiento.
  • Los futuros del S&P 500 avanzaron cerca de 1 % tras el reporte, anticipando una apertura claramente alcista para Wall Street.
  • Los resultados de Nvidia arrastraron al alza a otras tecnológicas y fabricantes de chips como AMD, Alphabet y Microsoft, que repuntaron en operaciones posteriores al cierre.

En días previos, el mercado venía nervioso: la acción de Nvidia había caído casi 8 % en noviembre por ventas de grandes institucionales y miedo a una posible “burbuja de IA” tras una subida de alrededor de 1,200 % en tres años.

El mensaje de este trimestre fue: la historia de crecimiento sigue intacta y, de momento, las cifras respaldan la narrativa.


Frente a los temores de burbuja, el CEO fue directo: hay “mucha conversación sobre una burbuja de IA, pero desde su perspectiva Nvidia ve algo muy diferente”. Su tesis es que la compañía está en el centro de tres transiciones simultáneas: cómputo acelerado, IA generativa y “IA física” (robots y máquinas autónomas) y que la demanda seguirá siendo estructural, no solo coyuntural.