La controversia se generó a partir de que la administración de Trump anunció sus intenciones de tener participación accionaria del 10% en una de las empresas de semiconductores más importantes para el país.
La acción se ha calificado como un posible acercamiento al “socialismo” un término inusual para Estados Unidos en décadas.
“Haré este tipo de negocios para nuestro país todo el tiempo”, escribió en su red social, Truth Social. “También ayudaré a esas compañías que hacen negocios tan lucrativos con Estados Unidos”
¿Qué implica este movimiento?
Su participación será financiada por la conversión de subvenciones no desembolsables. Lo que incluye el programa Secure Enclave y la ley de CHIPS. Ambos suman cerca de $11,100 millones.
Esta operación está liderada por el departamento de comercio, de manera que aún está en proceso de ajustes. Según la Casa Blanca, es una solución creativa a las bajas que la industria ha sufrido. Por su parte, la empresa Intel ya ha recibido $5,700 millones en efectivo como parte del pacto.
¿Por qué ahora?
La estrategia tiene un claro objetivo detrás, evitar que Intel divida o venda su unidad de fundición de chips. El acuerdo busca generar opciones para que el gobierno pueda adquirir al menos un 5% en caso de que Intel reduzca su control de la unidad en un 51%.
Reacciones encontradas
Las acciones del mandatario han generado todo tipo de reacciones. Los más conservadores, como los senadores Rand Paul y Thom Tillis, calificaron la medida como una traición a los principios del libre mercado. “No puedes estar en contra del socialismo sólo cuando es de izquierda… así que si apoyas el socialismo, aparentemente Donald Trump es tu hombre”, dijo Erick.
El gobernador de California, Gavin Newsom, argumentó que la transacción representa un modelo económico más afín a China. Resaltando la victoria que esto representa para el presidente Xi.
Sin embargo, no todos están en total desacuerdo. El senador Bernie Sanders piensa que es una justa compensación para todos aquellos contribuyentes a las empresas de chips. Mientras, Wall Street recibe el anuncio con optimismo, tomándolo como una señal del respaldo del gobierno que podría representar un fortalecimiento en la estabilidad financiera de Intel.
¿Hacia un capitalismo de Estado?
Según Financial Times, esto podría significar una forma de capitalismo de estado. Un modelo popular en países como Francia, Taiwan o China pero poco común en Estados Unidos.
Trump, ya anunció que negociaciones similares están por venir, incluso asesores de la Casa Blanca hablan de la creación de un fondo soberano estadounidense.
Sin duda sus acciones rompen con décadas de doctrina económica estadounidense. Abriendo un debate sobre la futura relación que Estados Unidos tendrá con el mercado y pone en duda su soberanía tecnológica. Además de preguntarse sobre su estrategia fiscal, sobre todo en tiempo de tensiones geopolíticas. Independientemente de si es apoyado o no, sus acciones demuestran que Estados Unidos está entrando en donde nunca antes lo había hecho, en las entrañas empresariales del sector tecnológico.