Ir por primera vez a la marcha del 8M no es como ir a cualquier evento masivo. No se trata solo de llegar, caminar y subir una historia. Se trata de ocupar el espacio público con otras mujeres, entender por qué se protesta y saber cómo cuidarte sin perder de vista lo más importante: la marcha existe porque la violencia, la desigualdad y la impunidad siguen ahí. El llamado global de ONU Mujeres para 2026 lo resume bien: derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas.
Y aquí, si me preguntas, la clave está en una cosa muy simple: no llegar en automático. Ir informada, acompañada si así lo deseas, con un plan mínimo y con la cabeza abierta para escuchar. En CDMX, a días del 8M, el gobierno capitalino reportó más de 70 convocatorias identificadas y previó el acompañamiento de entre 400 y 500 servidoras públicas en las distintas rutas hacia el Zócalo. Ojo con esto: eso habla del tamaño de la movilización, pero también de por qué conviene no improvisar.
Antes de salir: no necesitas verte “de marcha”, necesitas ir preparada
Hay una idea medio rara de que para ir al 8M hay que cumplir cierta estética, cierta postura o incluso cierto nivel de “formación feminista”. No. Vas a aprender también ahí. Pero sí conviene llegar con lo básico resuelto.
Haz un plan chiquito, pero hazlo
Lo más práctico es esto:
- acuerda con quién vas o define si irás sola
- establece un punto de reunión y otro de salida
- comparte ubicación en tiempo real con alguien de confianza
- lleva el celular cargado y una pila externa
- usa ropa y zapatos cómodos
- carga agua, una identificación, medicamentos si los necesitas y algo de efectivo
- evita llevar cosas que te estorben o que no quieras perder
A mí esto me suena a consejo obvio, sí, pero justo los consejos obvios son los que una olvida cuando sale con prisa o con nervio.
Revisa la convocatoria de tu ciudad, no asumas que todo funciona igual
No todas las marchas del 8M salen del mismo punto, ni a la misma hora, ni con la misma lógica. En CDMX, por ejemplo, la Secretaría de Gobierno informó que había más de 70 convocatorias identificadas rumbo al 8 de marzo de 2026 y que distintas rutas serían acompañadas por personal del Grupo de Diálogo y Convivencia.
Eso significa algo muy concreto: no des por hecho que hay una sola marcha. Puede haber contingentes separatistas, familiares, de víctimas, de madres buscadoras, de disidencias, de estudiantes o de mujeres con causas específicas. Si todavía no está confirmado el punto exacto de salida de tu contingente, dilo así y verifica en canales oficiales o de la colectiva convocante. Eso todavía falta por aclararse en muchos casos hasta horas antes.
Qué hacer al llegar: mirar, escuchar y entender dónde estás parada
El 8M no es un desfile ni una experiencia aspiracional para consumo rápido. Es una protesta feminista. Y eso importa nombrarlo bien.
La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México define la protesta social feminista como una manifestación integrada exclusiva o mayoritariamente por mujeres para visibilizar desigualdades, violencias y sistemas de opresión, y exigir derechos en condiciones de igualdad. La CNDH, por su parte, ha subrayado que el derecho a la protesta es una herramienta fundamental para reclamar derechos y evidenciar discriminación y violencia. Lo relevante aquí es esto: marchar no es “hacer ruido”; es ejercer derechos.
Escucha más de lo que hablas
Si es tu primera vez, probablemente llegues con emoción, curiosidad, ganas de acompañar o incluso conmovida por una historia propia. Todo eso cabe. Pero también cabe una regla básica: no quieras protagonizar una conversación que no gira alrededor de ti.
Escucha las consignas. Lee los carteles. Observa por qué llora una mujer, por qué otra grita, por qué una tercera prefiere marchar en silencio. Muchas veces la marcha es el lugar donde se condensan años de miedo, rabia, cansancio, denuncia y memoria. Y sí, también de comunidad.
No subestimes el peso emocional
Hay mujeres que van por una amiga asesinada, una hermana desaparecida, una denuncia no atendida, una agresión sexual, una revictimización institucional o una vida entera de violencias “pequeñas” que de pequeñas no tienen nada. El humor aquí no da para hacerse la cool. Da, más bien, para decirlo claro: si pensabas que esto era solo una fecha de agenda, la realidad te corrige rápido.
Qué reflexionar en tu primera marcha del 8M
No todas llegamos al 8M desde el mismo lugar
Ese es quizá uno de los aprendizajes más importantes. No es lo mismo marchar desde la furia por una desaparición que desde la indignación por la brecha laboral, ni desde la violencia doméstica que desde el miedo cotidiano en la calle. Todo eso convive. Y no hace falta competir por quién sufre más para entender que el problema es estructural.
Por eso el mensaje de ONU Mujeres para 2026 pone el foco en derechos, justicia y acción. No solo en conmemorar, sino en desmontar barreras estructurales para la igualdad.
Marchar también es preguntarte qué haces el 9 de marzo
Aquí está una parte incómoda, pero necesaria. Ir al 8M un día y luego burlarte de una denuncia, justificar a un agresor, callarte ante un abuso laboral o tratar la violencia machista como exageración, pues no. La marcha no sirve de estampita moral.
Si me preguntas, la clave está en llevarte preguntas de regreso:
- ¿qué violencias normalizaba y ya no quiero normalizar?
- ¿a quién no había escuchado de verdad?
- ¿cómo reacciono cuando otra mujer denuncia?
- ¿qué hago en mi trabajo, escuela, casa o relación para no repetir lo mismo que critico?
Cómo alzar la voz sin perderte en la multitud
No necesitas tener el megáfono para participar. También alzas la voz cuando acompañas una consigna, cuando sostienes un cartel, cuando respetas el espacio de otra mujer, cuando nombras una injusticia o cuando dejas de hacerte la distraída frente a la violencia.
Algunas formas simples y potentes de participar
- llevar una consigna que conecte con una exigencia real
- sumarte a los cantos y consignas del contingente
- guardar silencio cuando el momento lo pida
- ceder espacio si hay un bloque específico con prioridad
- apoyar a una mujer que se sienta mal o se haya separado de su grupo
- documentar solo si no invades ni expones a otras sin su consentimiento
Ojo con esto: no todo tiene que convertirse en contenido. Hay momentos para registrar y momentos para bajar el celular.
Qué hacer si te sientes mal, te pierdes o necesitas ayuda
Aquí sí conviene hablar de recursos concretos. En CDMX, la *Línea SOS Mujeres 765 opera 24/7 y ofrece atención especializada, con canalización a servicios de protección, apoyo psicológico y legal, e incluso envío de patrullas o ambulancias cuando es necesario. También está la Línea Mujeres de Locatel al 55 5658 1111, difundida por la Secretaría de las Mujeres capitalina como canal de orientación y apoyo.
A nivel nacional, el SESNSP mantiene el informe mensual sobre violencia contra las mujeres con incidencia delictiva y llamadas al 911, y el gobierno federal mantiene disponible la Línea de la Vida 800 911 2000 para orientación, incluida la relacionada con violencia de género.
Directorio breve de apoyo útil
- Emergencias: 911
- *CDMX, SOS Mujeres: 765
- CDMX, Línea Mujeres Locatel: 55 5658 1111
- Línea de la Vida: 800 911 2000
Si estás en otro estado, revisa el instituto o secretaría de las mujeres de tu entidad para confirmar líneas locales de atención. No todas operan con los mismos números ni con el mismo horario. Eso cambia según el estado y conviene verificarlo antes de salir.
Lo confirmado y lo que todavía puede moverse
Lo confirmado
En el marco del 8M 2026, ONU Mujeres colocó el énfasis en derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas. En México, además, el gobierno federal presentó una Cartilla de Derechos de las Mujeres como parte de las acciones del 8M. En CDMX, las autoridades reportaron más de 70 convocatorias identificadas y un acompañamiento previsto de cientos de servidoras públicas.
Lo que todavía no está completamente cerrado
Los detalles finos de rutas, bloques, horarios de salida y organización específica pueden cambiar por contingente o ciudad. Así que no te quedes con un solo post, una sola captura o una sola cadena de WhatsApp. Verifica el mismo día.
La marcha termina, la conversación no
Ir por primera vez a la marcha del 8M puede darte nervio, emoción, rabia, esperanza o todo junto. Y está bien. No llegas a “hacerlo perfecto”; llegas a estar, mirar de frente, escuchar sin defensiva y entender por qué tantas mujeres siguen tomando la calle.
Lo que vale la pena seguir de aquí al 8 de marzo es sencillo: las convocatorias confirmadas en tu ciudad, los canales de apoyo, las rutas de salida y, sobre todo, el fondo del asunto. Porque la marcha dura unas horas, pero lo que denuncia no se acaba cuando se vacía la plaza.