El jueves 16 de julio Visa presentó la Visa Stablecoin Platform, una infraestructura para que bancos y fintechs emitan y gestionen stablecoins desde un solo entorno. Mastercard compró BVNK a inicios de año. PayPal lleva más de un año con PYUSD. Por primera vez, las tres redes de pago más grandes del mundo ofrecen productos de criptomonedas activamente. Lo que eso significa para el futuro de tu cuenta bancaria.
Lo que Visa lanzó el jueves 16 de julio
Visa presentó la Visa Stablecoin Platform (VSP), una infraestructura diseñada para que bancos, fintechs y empresas del ecosistema cripto puedan emitir, administrar y transferir stablecoins desde un único entorno.
La plataforma reúne varias funciones en un sistema administrado por Visa: Gestión de billeteras, acuñación de tokens, transferencias entre cuentas y redenciones de stablecoins.
La VSP arrancó en fase beta con clientes seleccionados y admitirá inicialmente Open USD, una stablecoin creada por el consorcio Open Standard, integrado por más de 140 firmas tecnológicas y financieras.
¿Por qué esto importa más allá de la cripto?
Lo relevante no es que Visa lance un producto nuevo. Es que con este lanzamiento, las tres redes de pagos más grandes del mundo ya compiten activamente en stablecoins:
- Visa: Lanzó la VSP el 16 de julio. Su infraestructura de liquidación de stablecoins ya procesaba 7,000 millones de dólares anualizados antes del lanzamiento formal.
- Mastercard: Adquirió la empresa de infraestructura de stablecoins BVNK por casi 2,000 millones de dólares a inicios de 2026.
- PayPal: Lleva más de un año expandiendo PYUSD, su propia stablecoin.
Cuando las tres redes que procesan el 80% de los pagos digitales del mundo ofrecen productos basados en stablecoins, la tecnología deja de ser experimental y pasa a ser infraestructura financiera convencional.

Lo que cambia para el consumidor y para los bancos
Para el consumidor, la promesa de las stablecoins es enviar dinero al instante, sin las comisiones y tiempos de espera del sistema bancario tradicional. Una transferencia internacional que hoy tarda de 1 a 3 días y cuesta entre 15 y 50 dólares en comisiones podría realizarse en segundos con costo cercano a cero.
Para los bancos tradicionales, la plataforma de Visa es una señal de que el ecosistema de pagos está cambiando debajo de sus pies.
Rubail Birwadker, jefe de Crecimiento Global de Visa, lo explicó el día del lanzamiento: “No se trata tanto de acceder a las stablecoins, sino de cómo interactúan con la liquidación de tesorería, los flujos de movimiento de dinero y las configuraciones bancarias existentes.”
El marco regulatorio que lo hizo posible
El lanzamiento de Visa no habría sido posible sin el GENIUS Act, la ley firmada en EE.UU. en julio de 2025 que creó el primer marco regulatorio federal para stablecoins.
Antes del GENIUS Act, la incertidumbre regulatoria era la principal barrera para que instituciones como Visa, Mastercard y los grandes bancos entraran formalmente al mercado de stablecoins.
Con las reglas claras, la adopción institucional se aceleró. Para México, donde las stablecoins aún no tienen un marco regulatorio específico, el movimiento de Visa es una señal de que la regulación local tendrá que actualizarse si quiere que las fintechs mexicanas compitan en igualdad de condiciones.