Economía mexicana se enfría: análisis del último trimestre

La economía mexicana se encontró en una etapa de menor dinamismo, debido a un contexto global incierto, a una desaceleración industrial más pronunciada de lo esperado y a la llegada reducida de proyectos nuevos de inversión.
La economía de México se enfría a pesar del crecimiento en la inversión

Un trimestre que disparó las alarmas

La economía de México evidenció signos claros de enfriamiento en el último trimestre del año. El PIB sufrió una contracción de alrededor del 0.6 % en comparación con el trimestre anterior después de un aumento moderado a lo largo de gran parte del 2024, lo que se opuso a las expectativas de estabilización que tenían los analistas y las autoridades. Mientras que la industria, uno de los pilares fundamentales del país, también perdió terreno con una disminución de más del 1%, sectores esenciales como las actividades agropecuarias experimentaron una caída cercana al 9%. Las actividades terciarias conservaron un ritmo relativamente más estable, aunque no fue suficiente para contrarrestar el retroceso.

El resultado evidenció que la economía se encontró en una etapa de menor dinamismo, debido a un contexto global incierto, a una desaceleración industrial más pronunciada de lo esperado y a la llegada reducida de proyectos nuevos de inversión.

Inflación: un alivio moderado, pero todavía distante del objetivo

Banxico había estado observando una tendencia a la baja en la inflación durante meses, y esta se mantuvo pese a la fragilidad económica. El índice general descendió a cifras un poco menores al 5 %, y la inflación subyacente, que muestra el comportamiento real de los precios al eliminar combustibles y alimentos, se redujo entre 3.6 % y 3.7 %. Pese a que la trayectoria es positiva, las dos permanecen por encima de la meta del 3 % que el banco central busca.

Esta mezcla de una inflación que aún no alcanza el nivel deseado con una actividad económica más baja generó un conflicto para Banxico. El avance es suficientemente lento como para que el instituto central mantenga la precaución, aunque el alivio en los precios indica que hay margen para flexibilizar la política monetaria.

¿Hacer recortes o no? El dilema que enfrenta Banxico

La situación dificulta el trabajo de Banxico. Por un lado, la actividad económica está decayendo y, en una situación normal, esto significaría que se debe disminuir la tasa de referencia para fomentar el consumo, la inversión y el crédito. Por otra parte, el hecho de que la inflación no haya llegado a la meta requiere que cada movimiento sea medido.

Además, se suma la inestabilidad a nivel internacional: si Banxico recorta de manera muy temprana, las tensiones entre Estados Unidos y China, los cambios en la política monetaria mundial y la presión sobre los mercados financieros podrían tener un impacto negativo en el peso mexicano. En esta línea, el banco central parece adoptar una postura escalonada: tomar medidas sin comprometer la estabilidad del tipo de cambio o de los precios.

El récord de inversión extranjera directa: una victoria con matices

México logró un hito que, a primera vista, contrasta con el resto del panorama: en el último trimestre de 2025, alcanzó su cifra histórica más alta de inversión extranjera directa, superando los 40,900 millones de dólares, un alza de 14.5% respecto al mismo periodo del año pasado. Esto ocurrió cuando la economía mostraba señales de desaceleración. Es una cifra que verifica que el país continúa siendo un lugar atractivo para la inversión mundial.

No obstante, al examinarla cuidadosamente, la composición del récord muestra una realidad menos positiva. La mayoría del incremento se originó a partir de la reinversión de utilidades hecha por empresas que ya tienen operaciones en México, mientras que las inversiones nuevas, es decir, el capital fresco dedicado a establecer nuevas cadenas productivas, expandir operaciones o abrir plantas, representan apenas el 6% del total de la IED.

Esto quiere decir que, el volumen aún está dominado por reinversiones de empresas que ya operaban en México; es decir, la mayor parte del monto histórico sigue correspondido por quienes ya estaban presentes. Esta desproporción en la llegada de nuevos capitales es una advertencia para un país que aspira a convertirse en el centro del nearshoring.

Un récord que no estimula tanto como aparenta

Que México llegue a niveles récord de inversión foránea es una buena noticia, en general, pero no necesariamente un impulsor del crecimiento inmediato. La reinversión de utilidades implica confianza en el mercado nacional, pero también sugiere que las empresas están optimizando operaciones que ya existen más que ampliándose considerablemente. Mientras tanto, la falta de nuevas inversiones podría restringir la habilidad de crecer en sectores emergentes, especialmente en manufactura avanzada, electromovilidad, automotriz y tecnologías digitales.

Este matiz es importante para Banxico: si la economía no produce una inversión nueva adecuada y el crecimiento se detiene, la política monetaria deberá encontrar un equilibrio entre mantener la estabilidad del peso y ofrecer margen de maniobra para evitar que la desaceleración empeore.

Lo que se avecina: un crecimiento débil, inversión extranjera directa segmentada y una tasa en evaluación

El escenario actual ofrece una perspectiva mixta. La inversión externa se mantiene elevada, aunque con menos orientación hacia nuevos proyectos; la inflación disminuye de manera gradual y la economía muestra indicios de desaceleración. Estos factores ponen a Banxico en una situación crítica: determinar si debe empezar a disminuir su tasa para prevenir una desaceleración más aguda o mantenerla constante hasta que la dirección de la inflación sea más evidente.

Es un hecho que el país se adentra en un año en el que la política monetaria tendrá una influencia decisiva. Para determinar si México podrá recuperar la fuerza que perdió en el último trimestre o si la desaceleración será más duradera de lo anticipado, serán determinantes su capacidad para atraer nuevas inversiones, cómo evolucione el comercio mundial y la reacción del mercado interno.