Al revisar de cerca la carrera hacia los premios Oscar 2026 y la historia de la Academia demuestra que la cima es el lugar más peligroso. A pocas semanas de la ceremonia del 15 de marzo, el drama Hamnet parece sufrir un desgaste importante.
Lo que en el festival de Telluride se coronó como la obra maestra a vencer hoy enfrenta un escrutinio que pone en duda su victoria final. Liderar la competencia desde temprano podría ser su mayor obstáculo.
El meteórico ascenso de Hamnet en la temporada de premios
Cuando Hamnet llegó a las salas lo hizo con una fuerza emocional que conquistó rápido a la industria. La adaptación de Chloé Zhao sobre el dolor de Agnes y William Shakespeare tras la muerte de su hijo logró ganar el Globo de Oro a Mejor Película Dramática y asegurar ocho nominaciones al Oscar.
Con menciones en categorías como Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz para Jessie Buckley, parecía que Zhao tenía el camino despejado para hacer historia nuevamente tras su éxito con Nomadland en 2021.
La letal fatiga del favorito en Hollywood
Liderar la carrera durante meses en Hollywood te convierte en un blanco fácil para la fatiga mediática. Es el fenómeno de la maldición del frontrunner donde la exposición prolongada hace que los votantes y críticos pasen de admirar las virtudes a diseccionar los defectos con lupa.
En las últimas semanas la narrativa ha cambiado y medios prestigiosos cuestionan si la cinta raya en la explotación del dolor o la manipulación emocional.
Para quienes siguen los pronósticos el valor práctico está en entender el sistema de votación preferencial de la Academia. En el formato de los Oscars no gana necesariamente la cinta con más votos de primer lugar sino la que menos rechazo genera. Volverse una película divisiva en la recta final es una situación letal.
Titanes que acechan la estatuilla de Mejor Película
Hamnet no corre sola y sus rivales capitalizan su reciente debilidad. Por un lado aparece One Battle After Another de Paul Thomas Anderson, una saga monumental que ya ganó el Globo de Oro a Mejor Comedia y cuenta con el apoyo del sector más tradicional de la Academia.
Por otro lado se alza el fenómeno taquillero Sinners de Ryan Coogler que hizo historia al conseguir 16 nominaciones al Oscar.
La industria busca premiar historias originales que lleven al público en masa a las salas de cine, un factor comercial que favorece a este rival que ha recaudado más de 300 millones de dólares.
Los aliados estratégicos que podrían salvar la votación
A pesar de la tormenta de críticas y rivales de peso, el drama de época aún tiene oportunidades gracias a sus aliados clave. Tiene a su favor al bloque de votantes británicos que es el grupo internacional más fuerte dentro de la Academia.
Con 11 nominaciones a los premios BAFTA, una victoria en su tierra natal sería el impulso necesario para estabilizarse.
Además cuenta con el respaldo estratégico de productores como Steven Spielberg y Sam Mendes.
Ellos saben perfectamente cómo apagar incendios mediáticos y maniobrar políticamente en los últimos días de la campaña rumbo a la gala.