Un tribunal federal revocó las medidas cautelares de los palcohabientes del Estadio Azteca, obligándolos a acatar las reglas de la FIFA.
El fallo devuelve el control comercial a Grupo Ollamani, prohibiendo el estacionamiento libre, la reventa y el ingreso de comida externa.
Los dueños de palcos ahora deberán usar boletos digitales obligatorios y someterse a la estricta logística del comité organizador.
Indignada por la resolución, la asociación amenazó con boicotear la inauguración del Mundial y exigió una millonaria indemnización.
CIUDAD DE MÉXICO – En un giro dramático de última hora y a escasas horas de que ruede el balón en la inauguración de la Copa del Mundo, el Juzgado Primero de Distrito en Materia Civil ha propinado un duro revés judicial a la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas del Estadio Azteca (AMTPP).
El tribunal federal dejó sin efectos las medidas cautelares que los propietarios habían obtenido previamente, obligándolos a alinearse de manera estricta a la estricta normativa de “Sede Limpia” impuesta por la FIFA para los cinco partidos mundialistas que albergará el ahora llamado Estadio Ciudad de México.
Con esta resolución, el grupo administrador del inmueble, Grupo Ollamani, recupera el control absoluto de la operación comercial y de acceso, salvaguardando los compromisos internacionales adquiridos con el máximo organismo del fútbol mundial.
El argumento del Juez: La resolución judicial determinó que otorgar beneficios particulares a los dueños de los palcos vulneraría la normativa de la FIFA y entorpecería el desarrollo normal, la organización y la ejecución de un evento de escala internacional como el Mundial 2026.
El choque de realidades: ¿Qué pueden y qué no pueden hacer?
Aunque la medida no les prohíbe la entrada a los partidos (ya que la mayoría cuenta con los boletos digitales emitidos para el torneo), sí limita de forma drástica la manera en la que disfrutarán de sus espacios.
A continuación, se detallan las restricciones impuestas tras el nuevo fallo judicial:
| Lo que exigían los Palcohabientes | Lo que determinó el Juez (Reglas FIFA) |
| Ingreso de alimentos y bebidas: Llevar su propio catering al interior de los palcos privados. | Prohibición absoluta: No se permitirá meter ningún insumo externo; todo el consumo debe ser de los proveedores oficiales de FIFA. |
| Uso de estacionamiento libre: Acceso con sus tarjetones habituales de propiedad. | Control de accesos: El estacionamiento queda restringido y operará bajo la estricta logística y boletaje del comité organizador. |
| Rentabilidad y comercialización: Poder rentar, vender o transferir sus palcos de forma privada para los juegos. | Monopolio comercial: Queda estrictamente prohibida la reventa o el subarriendo de los espacios con fines de lucro ajenos a la FIFA. |
| Acceso con títulos de propiedad: Entrar al estadio mostrando únicamente sus escrituras en caso de no tener boletos físicos. | Acceso digital obligatorio: Solo se ingresa con el boleto o acreditación oficial escaneable del torneo. |
Tensión en las puertas del coloso: Amenazas de boicot e indemnizaciones
La resolución cayó como un balde de agua fría para los miembros de la AMTPP. Apenas un día antes del fallo, directivos de la asociación acudieron acompañados de un notario público para intentar notificar a la administración del inmueble sobre su derecho de ingresar alimentos, dejando los papeles por debajo de las rejas al no ser recibidos. Tras enterarse de la revocación de sus amparos, los ánimos se encendieron.
Roberto Ruano, secretario general de la asociación, expresó su profunda indignación ante los medios de comunicación tras negárseles el acceso:

“No venimos a hacernos ricos, venimos a defender nuestros derechos de propiedad para que no sean pisoteados por una institución extranjera. Es increíble que un organismo internacional venga a pasar por encima de nuestras leyes locales.”
Los representantes de los palcohabientes advirtieron que la batalla legal no ha terminado. Aseguran que buscarán la aplicación de sanciones ante otras instancias y pusieron sobre la mesa la exigencia de una indemnización histórica que asciende a los mil 875 millones de pesos por el incumplimiento de sus contratos de propiedad vigentes por los próximos 40 años. Incluso, amenazaron con movilizar a transportistas y organizaciones civiles para intentar colapsar los accesos al estadio durante la magna inauguración. Por lo pronto, las leyes de la FIFA se imponen en el Coloso de Santa Úrsula, blindando el arranque de la máxima fiesta del balompié de cualquier contratiempo legal.