Los detalles del memorando que se firma el viernes en Ginebra revelan condiciones que nadie esperaba. Irán exige cobrar a los barcos que pasen por Ormuz. EE.UU. liberará activos congelados. Y el nuclear queda para negociar en 60 días.
Lo que realmente dice el acuerdo
El memorando de entendimiento que EE. UU. e Irán firmarán el viernes 19 de junio en Ginebra ya tiene sus puntos principales filtrados a través de fuentes pakistaníes, iraníes y americanas.
El acuerdo va más allá de un simple cese al fuego: incluye compromisos económicos concretos que cambiarán el mapa financiero de Oriente Medio.
Los puntos verificados del memorando son los siguientes:
- Ormuz: Irán reabre el estrecho a buques comerciales y EE. UU. levanta su bloqueo naval en un plazo de 30 días
- Activos congelados: Washington liberará 25,000 millones de dólares en activos iraníes congelados
- Sanciones: EE. UU. se compromete a no imponer nuevas sanciones durante el periodo de negociación
- Nuclear: Irán declara que no producirá armas nucleares y acepta discutir el tratamiento de su uranio enriquecido en 60 días
- Militar: Cese de operaciones en todos los frentes, incluyendo Líbano, con 60 días para negociar el acuerdo permanente
La cláusula que nadie esperaba: el peaje en Ormuz
El elemento más polémico del acuerdo es una cláusula que Irán incorporó en el último momento.
Según reportes de medios vinculados al gobierno iraní, el memorando incluye el concepto de “servicios marítimos”, que implica que los buques que transiten por Ormuz pagarían un peaje a Irán por el uso del estrecho.
La reacción europea fue inmediata: el presidente francés Emmanuel Macron dijo que hará “todo lo posible” para evitar que se impongan cobros en una vía considerada esencial para el comercio energético global.
Francia, Alemania, Reino Unido e Italia celebraron el acuerdo pero insistieron en que la reapertura de Ormuz debe garantizar una navegación “sin restricciones y con plena libertad de tránsito.”

Lo que esto significa para el petróleo y México
El Brent opera hoy cerca de los 83 dólares, con los mercados procesando tanto el optimismo del acuerdo como la incertidumbre de la cláusula del peaje.
Si el peaje prospera, el alivio en el precio del petróleo será menor de lo que los mercados descontaron el domingo.
Si la cláusula se elimina en las negociaciones técnicas de esta semana antes de la firma del viernes, el Brent puede caer otros 3 a 5 dólares.
Para México, la diferencia entre un Brent en 78 y uno en 83 dólares equivale a varios miles de millones de pesos en subsidios al combustible y en presión inflacionaria. El viernes en Ginebra es la fecha más importante de la semana para las finanzas mexicanas, no el anuncio de la Fed de hoy.