Tres estrenos llegaron a la cartelera mexicana el jueves 20 de agosto, en un año en el que el boleto promedio acumula un alza cercana a 60% en una década.
Lo que llegó a las salas esta semana
La cartelera de agosto se renovó el jueves 20 con tres películas de géneros muy distintos, lo que deja opciones para casi cualquier plan de fin de semana. El terror sobrenatural, la comedia de acción y el cine de persecuciones comparten pantalla desde ese día.
La elección depende menos de la crítica y más del ánimo con el que llegues a la sala. Estos son los tres estrenos disponibles desde el jueves:
- La noche del demonio: Están entre nosotros: Nueva entrega del universo de Insidious, donde una amenaza sobrenatural logra cruzar al mundo real. Es la apuesta fuerte de la semana para los fans del terror.
- Relajadas y muy peligrosas: Comedia de acción protagonizada por dos mujeres que terminan metidas en una misión mucho más riesgosa de lo que imaginaban. La opción más ligera de las tres.
- Código: Venganza: Acción directa con Jason Statham como un exmilitar que pasa de testigo a principal sospechoso y decide enfrentar solo a una organización criminal.
Lo que realmente cuesta la función
Aquí es donde el plan deja de ser barato. El precio promedio del boleto en México pasó de 46.1 pesos en 2016 a 73.8 pesos en 2025, un incremento cercano a 60% en una sola década, muy por encima de lo que crecieron muchos salarios en ese mismo periodo.
Y el boleto es apenas la entrada. Para una familia de cuatro personas, la salida completa con dulcería incluida ronda entre 750 y casi 900 pesos, una cifra que compite de tú a tú con el recibo de luz bimestral de muchos hogares.
El efecto ya se nota en la asistencia. En 2025 se vendieron 203 millones de boletos, 6.86% menos que en 2024 y 42.29% por debajo de los niveles previos a la pandemia. El mexicano promedio pisa una sala apenas una o dos veces al año.
Cómo armar el plan sin descarrilar la quincena
La diferencia entre pagar precio de lista y aprovechar una promoción puede ser de más de la mitad. Las dos cadenas grandes manejan días de descuento entre semana, membresías con precio preferente, preventas y campañas de boleto reducido que en 2026 han llegado a los 35 pesos.
El truco financiero no es dejar de ir al cine, es decidir antes de llegar. Fijar un tope para dulcería, comprar en preventa desde la app y elegir función de miércoles en lugar de sábado por la noche puede convertir una salida de 900 pesos en una de 400.
Vale la pena verlo como lo que es: Un gasto de entretenimiento, no un gasto fijo. Si el presupuesto familiar tiene una bolsa mensual para ocio, la pregunta no es si el cine es caro, sino cuántas horas de diversión estás comprando con ese dinero comparado con otras opciones.
Al final, el encarecimiento del cine cuenta la misma historia que la despensa o el transporte: Los precios suben más rápido que el ingreso, y la única defensa práctica del bolsillo es planear antes de gastar, no lamentar después.
