La inflación anual en México se ubicó en 3.94% en mayo de 2026, por debajo del 4.45% de abril y mejor que el 4.03% que esperaba el consenso de Reuters. El INPC cayó 0.21% mensual, impulsado por tres factores concretos: la reducción de 17.88% en las tarifas eléctricas de temporada cálida en 11 ciudades del país, la baja de 3.18% en frutas y verduras y el abaratamiento del huevo de 4.92%.
La inflación no subyacente, que incluye energéticos y alimentos frescos, cayó a 3.10% anual, su nivel más bajo en meses. La inflación subyacente, que mide los precios de fondo sin volatilidades, se ubicó en 4.19%, todavía levemente por encima del límite superior del rango objetivo pero con una tendencia descendente consistente.
El dato de mayo es el segundo descenso consecutivo y confirma que el ciclo desinflacionario que Banxico anticipó cuando cerró su ciclo de recortes en mayo está materializándose.

Lo que subió y lo que bajó en tu carrito
La papa fue el producto que más presionó al alza en mayo con un incremento mensual de 12.68% y una incidencia de 0.045 puntos porcentuales en la inflación general. También subieron la vivienda propia, los servicios de loncherías y taquerías y el gas doméstico LP.
En el otro lado, la electricidad fue el héroe del dato: bajó 17.88% en las ciudades con tarifa de temporada cálida, incluyendo Monterrey, Mérida, Cancún, Villahermosa, Torreón y otras 6 ciudades.
El tomate verde bajó de forma relevante, al igual que el huevo. Para los hogares en las ciudades con tarifa de temporada cálida, el recibo de luz de mayo fue notablemente más bajo que el de abril, lo que se sintió de forma directa en el presupuesto familiar. Para los que no viven en esas ciudades, el alivio fue menor pero la tendencia general sigue siendo favorable.
Lo que significa para Banxico y para tu crédito
Con la inflación dentro del rango objetivo por primera vez en meses, Banxico tiene la confirmación que necesitaba de que la decisión de cerrar el ciclo de recortes en 6.50% el 7 de mayo fue correcta.
La encuesta Citi publicada esta semana muestra que el consenso de analistas espera que la tasa se mantenga en 6.50% tanto en el cierre de 2026 como de 2027. Para los deudores mexicanos, la señal es de estabilidad: las tasas no subirán, pero tampoco bajarán. El costo del crédito hipotecario, empresarial y de consumo permanece donde está el resto del año.
El siguiente hito importante es el dato de inflación de junio, que se publicará el 9 de julio, cuando el Mundial ya habrá terminado y el mercado buscará señales de si el efecto desinflacionario se mantiene o si el impulso de consumo del torneo generó alguna presión adicional.