El 3 de marzo, Sheinbaum publicó la reforma en el DOF. México pasará de 48 a 40 horas semanales de forma gradual entre 2027 y 2030. Sin reducción de salario. Aquí lo que necesitas saber antes de que le llegue a tu empresa.
La reforma que ya existe, pero todavía no aplica
El 3 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma el Artículo 123 de la Constitución para reducir la jornada laboral máxima semanal de 48 a 40 horas.
Es un cambio histórico: México venía operando con la jornada de 48 horas desde 1917, una de las más largas del mundo desarrollado y de América Latina.
La reforma ya es constitucional. Pero todavía no se aplica. La implementación efectiva comienza el 1 de enero de 2027 y se extiende hasta 2030 de forma gradual.
¿Cómo será la reducción paso a paso?
El esquema de implementación gradual funciona así:
- 2027: Reducción de 48 a 46 horas semanales
- 2028: Reducción de 46 a 44 horas semanales
- 2029: Reducción de 44 a 42 horas semanales
- 2030: Llegada a las 40 horas semanales definitivas
En todo el proceso, el salario y las prestaciones de los trabajadores deben mantenerse intactos. Ningún patrón puede reducir el sueldo argumentando la reducción de horas.
Lo que cambia para los trabajadores
La reforma garantiza dos días de descanso obligatorios por semana, frente al esquema actual de un día por cada seis de trabajo.
También incluye un componente de desconexión digital: los empleadores no podrán exigir disponibilidad por correo o mensajes fuera del horario laboral una vez que la reforma entre en vigor.
Para los trabajadores de manufactura, servicios y comercio, los sectores donde las jornadas más largas son más comunes, el cambio puede ser el más significativo en décadas.
El costo para las empresas y los desafíos que vienen
El impacto no es neutral para las empresas. Menos horas trabajadas con el mismo salario implica mayor costo por hora de trabajo y presión sobre la productividad.

Los sectores que más ajustes necesitarán son manufactura, restaurantes, comercio minorista y transporte, donde los turnos están diseñados alrededor de las 48 horas actuales.
La Secretaría del Trabajo ya trabaja en la legislación secundaria que definirá los mecanismos de inspección, multas y excepciones sectoriales. Sin esa regulación secundaria, la reforma constitucional no puede aplicarse plenamente.