Microsoft ha encendido las alarmas de la comunidad global de videojugadores tras registrar una solicitud de patente diseñada para interrumpir las partidas con cortes comerciales obligatorios. El documento técnico, titulado oficialmente Contextually Aware Management of Interactive Software Application Access (Gestión consciente del contexto para el acceso a aplicaciones de software interactivo), describe un ecosistema publicitario que congela el videojuego directamente a nivel del sistema operativo para reproducir contenido audiovisual promocional.
A diferencia de los invasivos anuncios de los juegos móviles, la propuesta de la compañía tecnológica busca mitigar el impacto negativo mediante el uso de inteligencia artificial y telemetría en tiempo real. El sistema monitoriza constantemente las acciones del jugador para detectar “tiempos muertos” o pausas naturales en la experiencia. De esta manera, el algoritmo evitaría cortar una persecución o un tiroteo tenso, esperando en su lugar a que ocurra uno de los siguientes eventos antes de lanzar la publicidad:
- La derrota de un jefe final o enemigo importante.
- Pantallas de carga o transiciones de niveles.
- El cierre de una misión o cinemáticas narrativas.
- La finalización de partidas multijugador.
Para suavizar la experiencia, la tecnología plantea un modelo basado en créditos de tiempo. Al iniciar una sesión, el usuario dispondrá de un bloque de tiempo de juego ininterrumpido. Una vez que ese tiempo esté por expirar, el sistema esperará el momento idóneo para pausar la partida, reproducir el comercial y, a cambio, otorgar un nuevo “crédito” que desbloqueará entre 15 minutos, 30 minutos o una hora extra de juego libre de anuncios.
Los analistas sugieren que esta medida podría estar orientada a expandir sus formatos gratuitos en Xbox Cloud Gaming o a introducir una modalidad más económica y con anuncios dentro del servicio de suscripción Xbox Game Pass. Aunque el registro de una patente no garantiza que la función llegue de inmediato a consolas Xbox o PC, la filtración del documento ya ha desatado fuertes críticas en foros y redes sociales por parte de usuarios que temen la llegada de la monetización agresiva de los teléfonos inteligentes a los títulos tradicionales de sobremesa.