Las nominaciones a los Premios Oscar 2026 (98ª edición) se anunciaron el jueves 22 de enero de 2026… y sí: Ariana Grande no apareció en Mejor Actriz de Reparto. Lo que hizo todavía más ruido es que *Wicked: For Good* se fue con cero nominaciones en total, después de que la primera película había tenido una mañana muy distinta en el Oscar previo.
Aquí no hay una “explicación oficial” tipo comunicado (la Academia no sale a decir “no la nominamos por X”). Pero sí hay pistas verificables —cómo votan, qué pasó con la película en la temporada— y también un montón de teorías (unas más serias que otras).
Si quieres seguirle la pista a tus actores favoritos rumbo a los Oscar 2026, no te pierdas estas notas:
- Lista completa de nominados a los Oscar 2026
- Stellan Skarsgard gana el Globo de Oro 2026 a Mejor Actor de Reparto por Valor Sentimental
- Timothée Chalamet gana Mejor Actor por Marty Supreme en los Globos de Oro 2026
- Jacob Elordi, el hombre del momento rumbo a los Oscar 2026 (y Gwyneth Paltrow lo confirmó con una frase que ya es meme)
Lo confirmado (y lo que eso implica)
1) El dato que cambia todo: Wicked: For Good quedó en blanco
No es “Ariana contra el mundo”: es Ariana dentro de una película que no prendió con los votantes del Oscar. CBS News y People reportaron el mismo hecho central: la secuela fue excluida por completo.
2) Pero… ¿no iba fuerte en categorías técnicas?
Aquí viene lo interesante: la Academia publicó en diciembre sus shortlists en 12 categorías y Wicked: For Good aparece en varias (Casting, Cinematografía, Maquillaje/Peinado, Canción Original, Sonido, Efectos Visuales, etc.). Eso significa que estuvo en la conversación formal, pero en la ronda de nominaciones (enero) se quedó fuera.
3) Cómo se nomina, para no caer en conspiraciones express
La Academia explica que las ramas nominan en sus categorías (actores nominan actores, etc.) y que todo es boleta secreta contabilizada por PwC. Traducción: puedes reconstruir el “clima”, pero no leer la mente del voto.
Las razones que se mencionan (y qué tan sólidas son)
1) Cuando la secuela afloja, el elenco paga la factura
El análisis más “de cine” (y, si me preguntas, el más lógico) es que la película no sostuvo el encanto de la primera. Bajó la taquilla, las reseñas fueron más tibias y hasta hay un factor de “fatiga” (no siempre premian lo mismo dos años seguidos).
A mí esto me suena a regla no escrita de temporada: si la peli llega débil a la meta, no te salva ni una Glinda con carisma nuclear.
2) “Cinco sillas” en Reparto: la matemática no perdona
La categoría de Mejor Actriz de Reparto es brutal: solo entran cinco y, con ese cuadro, el margen para “rescatar” una actuación de una película sin tracción se vuelve mínimo.
Lo relevante aquí es simple: si la película no estaba arriba en el radar, Ariana necesitaba un consenso enorme para colarse… y no se dio.
3) La lectura del personaje: Glinda divide (y eso pesa)
Se plantea algo muy específico: incluso si Ariana está bien en comedia ligera, a algunos votantes pudo no convencerles el giro emocional/moral de Glinda en la secuela.
Ojo con esto: no es “Ariana lo hizo mal”. Es cómo se percibe el arco del personaje y qué tan “oscareable” resulta.
4) Campaña y “momentum”: lo que no se ve también cuenta
Aquí entramos a terreno de contexto (no de certeza absoluta): medios mencionan factores que suelen afectar en temporada —menor recaudación, críticas más frías, y la idea de una campaña menos intensa comparada con la primera— como parte del rompecabezas.
Y, aun así, no es que Ariana estuviera borrada del mapa:
- BAFTA la incluyó en su longlist de Supporting Actress.
- Los Actor Awards (SAG) también la nominaron por Wicked: For Good.
Eso, para mí, mata la teoría de “nadie la tomó en serio”. Más bien apunta a otra cosa: sí había apoyo, pero no el suficiente dentro de la rama de actuación del Oscar.
5) La teoría más viral: “la gira de prensa les costó votos”
Aquí va la parte delicada (y por eso la pongo hasta el final): algunos reportes citan a votantes anónimos que dicen haberse sentido “apagados” o distraídos por el contexto mediático alrededor del dúo durante la promoción, además de criticar a la propia película. Eso se ha replicado en medios, y también en notas internacionales que atribuyen el origen a entrevistas con votantes anónimos.
Mi postura (con colmillo, pero con rigor): esto no se puede comprobar como “la razón”, porque son testimonios aislados, anónimos y la votación es secreta.
¿Puede influir el ruido? Claro. ¿Es sano que influya? Esa es otra conversación… y el Oscar lleva décadas teniendo esas conversaciones sin terapia.
Entonces… ¿snub a Ariana o consecuencia de un “apagón” general?
Si lo aterrizamos: Ariana perdió el Oscar 2026 por una mezcla de contexto de película + competencia de categoría + dinámica de temporada, más que por una sola “razón mágica”.
Y si me preguntas dónde está la clave, es aquí: cuando una producción pasa de estar en shortlists a quedarse en cero nominaciones, es porque el respaldo se desinfló en la ronda final—y eso arrastra a todos, incluso a la figura más mediática.