El golpe que acaba de recibir el sistema financiero cubano podría tener consecuencias mucho más amplias que las meras transacciones bancarias. Visa y Mastercard han suspendido de forma definitiva sus operaciones en Cuba, lo que dificulta aún más el acceso a medios de pago internacionales y añade presión a una economía ya de por sí afectada por múltiples desafíos.
La medida fue confirmada tras el aviso del socio extranjero encargado de procesar las operaciones con tarjetas de que ya no podía seguir prestando el servicio por el impacto de las sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos.
La noticia no solo es de interés de los isleños. Asimismo, genera incertidumbre para turistas, comercios y empresas internacionales con operaciones dentro del país.
Los pagos a nivel internacional se vuelven más complejos
Por años las limitaciones financieras han sido uno de los principales obstáculos para la economía cubana.
Pero la salida de Visa y Mastercard representa un nuevo nivel de dificultad porque afecta directamente las operaciones cotidianas relacionadas con pagos electrónicos, reservas, compras y servicios internacionales.
Para gran cantidad de turistas extranjeros una de las pocas formas de pago que se podía utilizar con efectividad durante su visita era a través de tarjetas internacionales.
El escenario ahora se hace considerablemente más complejo.
Asimismo, muchas compañías que dependen de operaciones internacionales están encontrando nuevas trabas para recibir pagos o mantener relaciones comerciales con el exterior.

El turismo también sufre las consecuencias
Es uno de los sectores más golpeados, precisamente el turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la economía cubana.
Para el viajero internacional, la facilidad para hacer pagos suele ser un factor importante a la hora de elegir destinos.
Dentro de este marco, las dificultades financieras se añaden a otras dificultades que el sector turístico ya se encontraba enfrentando desde hace algunos años.
Algunas firmas internacionales ya empezaron a reconsiderar su presencia en la isla.
• suspensión de Visa y Mastercard complica pagos para turistas y residentes
• las empresas que se dedican al comercio internacional se ven ante nuevas barreras operativas
• los castigos siguen limitando la posibilidad de Cuba de acceder a servicios financieros globales
• varias cadenas hoteleras analizan o aceleran ajustes en sus operaciones en el país
• el turismo podría tener más dificultades si depende cada vez más de los mecanismos alternativos de pago
Los efectos económicos de las sanciones persisten
El caso muestra cómo las limitaciones financieras pueden ir más allá del sistema bancario.
Los efectos de la pérdida de acceso de una economía a ciertos servicios internacionales, terminan repercutiendo en sectores como turismo, comercio, inversión y consumo.
Por eso la salida de los principales procesadores de tarjetas genera preocupación entre los analistas que siguen la evolución económica de la región.
La medida, además, es una prueba de lo que aún pesan las sanciones norteamericanas sobre la actividad financiera cubana.
Un reto más para la economía insular
La economía cubana ya arrastraba problemas de inflación, acceso a divisas, importaciones y crecimiento.
La pérdida de servicios financieros internacionales pone un nuevo obstáculo en un momento especialmente delicado.
Mientras tanto, las empresas y los consumidores tendrán que buscar alternativas para realizar las operaciones que durante años han dependido de las redes globales de pago.
Por el momento, la salida de Visa y Mastercard marca un nuevo capítulo en las relaciones de Cuba con el sistema financiero internacional.
Y sus efectos se sentirían mucho más allá de los bancos.