Hoy es el segundo día del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes, el más disruptivo de los movimientos de Trump desde que empezó la guerra el 28 de febrero. El Brent sigue por encima de los 102 dólares, el Nikkei japonés cae 1.6%, el Hang Seng de Hong Kong 1.21% y Wall Street apunta a apertura en rojo. Pero hay un detalle que el mercado todavía está procesando: al mismo tiempo que EU aplica el bloqueo más agresivo de la crisis, la negociación sigue abierta. Según Infobae y fuentes de Washington, Witkoff y Kushner siguen en contacto con el canciller iraní Araghchi. Y lo más relevante: EE.UU habría movido su posición en el punto más espinoso del conflicto. Ya no exige el desmantelamiento total del programa nuclear iraní, sino discutir los plazos de enriquecimiento de uranio, un cambio de lenguaje que Irán podría procesar de forma diferente.
Lo que China y el mundo dicen hoy
El mundo está tomando distancia del bloqueo de forma ordenada pero contundente. China lo calificó de “peligroso e irresponsable” y exigió que se respeten sus acuerdos comerciales con Irán. Xi Jinping propuso hoy su propia hoja de ruta de cuatro puntos para restaurar la paz en el Golfo Pérsico. La ONU pidió que se restablezca la libertad de navegación. La Organización Marítima Internacional declaró que ningún país tiene derecho legal a bloquear Ormuz. El primer ministro francés Macron llamó tanto a Trump como a Pezeshkian para pedir que se retomen las negociaciones. Y el Reino Unido, que Trump había citado como aliado en el operativo de desminado, dijo formalmente que no participará en el bloqueo. Trump sigue adelante de todas formas, aunque reconoció en Fox News que EU “no necesita a otras naciones” para el bloqueo, lo que refleja el nivel de aislamiento diplomático de la medida.
El dato que pone todo en perspectiva
La OPEP reveló ayer que la producción de petróleo de sus miembros cayó en marzo a 20.79 millones de barriles diarios, una reducción del 27.5% o 7.88 millones de barriles menos por día: la caída más abrupta desde 1980, superando incluso la de la pandemia de 2020. Eso significa que el mercado global ya operaba con un déficit histórico antes del bloqueo de ayer. El bloqueo añade otra capa de restricción sobre un mercado que ya estaba en situación de emergencia. Rystad Energy advierte que “los mercados petroleros estarán aún más ajustados que antes”. Oxford Economics mantiene su proyección de que, si el bloqueo se sostiene, el CPI de EU en abril podría superar el 4%. Para México, la inflación de marzo ya llegó al 4.59%; la de abril se vislumbra aún más alta si el petróleo no cede.
La semana que viene define el rumbo.
Hay tres variables que el mercado va a monitorear esta semana con lupa. Primera: Que EE. UU. e Irán retoman el diálogo sobre los plazos nucleares, esto podría llevar a una segunda ronda de negociaciones en los próximos días. Pakistán ya confirmó que trabaja para superar las “líneas rojas” que bloquearon Islamabad. Segunda: Que China decide desafiar el bloqueo enviando barcos a puertos iraníes, lo que convertiría a Pekín en el actor central de la crisis y escalaría el conflicto a una dimensión completamente diferente. Tercera: Que sucederá el alto al fuego de dos semanas, que vence alrededor del 21 de abril; se extiende o colapsa. Trump dijo esta mañana que su calendario “no ha cambiado”. Irán dijo que el bloqueo es “piratería”. Y el petróleo sigue por encima de los 100 dólares por quinta semana consecutiva desde que empezó la guerra. Para el bolsillo mexicano, eso se traduce en gasolina cara, diésel subsidiado con dinero público y una inflación que Banxico no puede bajar tan rápido como quisiera.