El debate sobre bajar la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana tomó fuerza otra vez en este cierre de 2025 después de meses de muchas pláticas y foros. Se espera que el Gobierno Federal presente muy pronto la propuesta oficial ante el Congreso y los legisladores junto con la Secretaría del Trabajo señalan el 20 de noviembre como una fecha clave. El objetivo es cambiar por fin unas reglas de trabajo que llevan prácticamente igual desde hace más de un siglo.
Una exigencia histórica para vivir mejor
Trabajar un máximo de 48 horas a la semana es una regla que está escrita en el artículo 123 de la Constitución desde 1917. Aunque en ese tiempo fue un gran logro revolucionario la realidad es que México se ha quedado atrás si nos comparamos con otros países. La petición de reducir el tiempo de trabajo para tener mejor calidad de vida, salud y poder estar más con la familia no es nueva pero empezó a sonar mucho más fuerte entre 2022 y 2023.
En abril de 2023 los diputados dieron un primer paso al aprobar un dictamen para asegurar dos días de descanso por cada cinco trabajadores lo que en la práctica significa una jornada de 40 horas. Sin embargo, el proceso se puso en pausa para abrir un parlamento abierto donde empresarios, sindicatos y expertos se sentaron a analizar si esto era posible y cómo afectaría a la economía del país.
La nueva propuesta es bajar el horario poco a poco
Lo más importante de la iniciativa que esperamos ver en noviembre de 2025 es que plantea un cambio gradual en lugar de hacerlo de golpe. La idea es una transición tranquila que dure cinco años y que comience formalmente en 2026.
El calendario para llegar a la meta
- 2026 La jornada baja a 46 horas semanales
- 2027 Se reduce a 44 horas semanales
- 2028 Desciende a 42 horas semanales
- 2029 Queda en 41 horas semanales
- 2030 Se alcanza el objetivo de 40 horas semanales
Este modelo está pensado para darles tiempo a las empresas sobre todo a las pequeñas y medianas para que ajusten su forma de producir y operar sin que pierdan competitividad o dinero.
La postura de las empresas
Los líderes empresariales y organizaciones como el CCE o Coparmex han insistido en que el cambio debe ser flexible y estar ligado a que se produzca más. Su argumento es que si el cambio es muy brusco podría salir muy caro generar inflación y hasta provocar pérdida de empleos en industrias que no paran como la automotriz. También proponen que el gobierno de incentivos fiscales y que la reforma se haga en la Ley Federal del Trabajo en lugar de la Constitución para tener más margen de maniobra.
Lo que piden los sindicatos
Por otro lado las confederaciones de trabajadores como la CTM han presionado para que la reducción a 40 horas sea inmediata pues consideran que es una deuda histórica con la gente trabajadora. Ellos rechazan la idea de que esto provoque una crisis económica y lo ven más bien como un acto de justicia social que va a mejorar la salud y el bienestar de millones de personas.
El gobierno busca un acuerdo final
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y los distintos grupos en el Congreso han servido de mediadores para lograr un acuerdo nacional. Existen varias propuestas en la Cámara de Diputados de partidos como Morena, Movimiento Ciudadano y el PRI que coinciden en que es necesario bajar la jornada aunque difieren en los tiempos.
La versión final que presentará el Ejecutivo busca unir las conclusiones de todos estos foros para asegurar que la reforma tenga luz verde.