La Greenroom de Rolex volvió a instalarse como uno de los espacios más exclusivos de la noche del Oscar 2026. Está justo detrás del escenario principal del Dolby Theatre y funciona como sala de respiro para presentadores, nominados y ganadores mientras avanza la ceremonia del 15 de marzo. Rolex la presentó oficialmente como parte de su patrocinio de la 98 edición de los Premios Oscar.
Y ojo con esto: se le vende mucho como “el refugio secreto de los ganadores”, pero lo confirmado por la propia marca es un poco menos misterioso y bastante más preciso. No es un club oculto en plan conspiración de Hollywood; es una antesala VIP, muy cuidada y blindada en acceso, reservada para quienes forman parte directa del show. Lo relevante aquí es que sigue siendo uno de esos lugares donde la Academia y Rolex convierten el backstage en un mensaje de estatus.
Qué es la Greenroom de Rolex y por qué importa en los Oscar 2026
La Greenroom es, en términos simples, la sala donde se baja un poco la adrenalina antes o después de pasar al escenario. Rolex la define como un espacio elegante “justo al lado del escenario principal” donde presentadores, nominados y ganadores pueden relajarse durante la ceremonia. A mí esto me suena a la versión más pulida posible del “espérate aquí tantito”, solo que en Hollywood ese “tantito” viene vestido de terciopelo, metal fino y branding impecable.
Importa porque no es un rincón decorativo cualquiera. La Greenroom ya es parte del ecosistema visual y simbólico del Oscar. Rolex apoya a la Academia desde 2017 como patrocinador de los Oscar, además de respaldar otros programas e instituciones ligadas al cine, incluido el Academy Museum of Motion Pictures y los Governors Awards. En otras palabras, esta sala no aparece por capricho; forma parte de una alianza mucho más amplia entre la marca y la industria.

El diseño 2026: centenario del Oyster, verde Rolex y glamour sin pena
La inspiración de este año
Para 2026, Rolex explicó que el concepto de la Greenroom está inspirado en el centenario del Oyster, el modelo que la firma describe como el primer reloj hermético del mundo. La idea mezcla innovación histórica con herencia de marca, algo muy Rolex, muy Oscar y muy “mírame sin decir que me mires”.
Los materiales y la atmósfera
Lo confirmado es bastante concreto: terciopelo verde, metal cepillado con acabado champagne gold y acentos anodizados en distintos tonos dorados. La marca añade que los colores verde y oro buscan rendir homenaje a sus tonos insignia y, al mismo tiempo, a la “glamour” clásica del cine. Si me preguntas, la clave está en eso: no diseñan solo una sala cómoda, diseñan una narrativa visual donde Rolex y Hollywood se reflejan uno al otro.
El detalle cinéfilo
Otro elemento confirmado para 2026 es la presencia de retratos de grandes estrellas de la historia del Oscar dentro de la sala. Ese detalle importa porque convierte el espacio en algo más que una lounge de lujo: también funciona como cápsula de memoria de la Academia. Es backstage, sí, pero backstage con vocación de museo portátil.


No, no es solo para ganadores
Aquí conviene hacer una precisión porque en titulares suena mejor llamarla “el refugio secreto de los ganadores”. Pero la información oficial de Rolex dice otra cosa: la Greenroom recibe a presentadores, nominados y ganadores. Es decir, los ganadores sí entran, por supuesto, pero no son los únicos. Esto todavía deja zonas grises sobre quién más puede acceder con autorización operativa o de producción, y ese nivel de detalle no está explicado públicamente en los materiales oficiales revisados.
Esa diferencia no es menor. Cambia la lectura del espacio. Ya no es solo el cuarto donde alguien abraza su Oscar recién ganado; también es el punto de espera y descompresión de figuras que están entrando y saliendo del escenario durante la ceremonia de la 98 edición, celebrada el domingo 15 de marzo de 2026 en el Dolby Theatre at Ovation Hollywood.
Qué exhibe Rolex dentro de la Greenroom
Además del diseño interior, Rolex confirmó que en la Greenroom 2026 se exhibe un Oyster Perpetual Cosmograph Daytona de 18 quilates en oro amarillo con carátula verde. La marca lo presenta como un reloj asociado a desempeño y victoria, una elección nada inocente para una sala donde circulan nominados, ganadores y presentadores en la noche más importante del cine comercial.
Aquí es donde el discurso se vuelve transparente: la Greenroom también es escaparate. Muy fino, muy bien integrado, muy elegante, sí. Pero escaparate al fin. Y la verdad, eso no le quita interés; al contrario, explica por qué este espacio se ha vuelto un símbolo tan potente dentro del ritual del Oscar.
Lo confirmado vs. lo que todavía no está claro
Lo confirmado
- La Greenroom 2026 está junto al escenario principal del Dolby Theatre.
- Es un espacio para presentadores, nominados y ganadores.
- Rolex la hospeda desde 2016 y cambia el diseño cada año, reutilizando la estructura base como parte de su enfoque de sostenibilidad.
- La edición 2026 está inspirada en los 100 años del Oyster.
- Incluye una exhibición del Cosmograph Daytona en oro amarillo con carátula verde.
Lo que falta por aclararse
- No se han detallado públicamente reglas específicas de acceso más allá de esas categorías generales.
Por qué la Greenroom de Rolex se volvió parte del espectáculo
Desde hace años, el Oscar no solo premia películas; también produce escenarios de poder, prestigio y conversación. La Greenroom entra justo en esa lógica. Es un cuarto de espera, sí, pero también una extensión de la marca Oscar: lujo, tradición, acceso restringido y una puesta en escena diseñada para que hasta el silencio se vea caro. Rolex, además, lleva casi una década vinculando ese espacio con su discurso de artes, cine y excelencia.
Si me preguntas, eso es lo más interesante de todo. La Greenroom no importa porque sea “secreta” en sentido literal, sino porque representa ese tipo de exclusividad que Hollywood adora convertir en mito. Y Rolex lo entiende perfecto: en la noche del Oscar, hasta la sala donde alguien espera su turno puede convertirse en narrativa de marca.
El lujo también comunica poder
De cara al Oscar 2026, la Greenroom de Rolex confirma algo que la ceremonia lleva años perfeccionando: no basta con premiar, también hay que escenificar el prestigio. Lo que conviene seguir es cómo la marca y la Academia continúan usando ese backstage como vitrina de diseño, poder simbólico y tradición. Porque sí, el premio se entrega en el escenario, pero parte del mito se cocina justo al lado.