NUEVA YORK / JERSEY CITY – En lo que amenaza con convertirse en el primer gran sismo legal a las puertas de la Copa del Mundo 2026, las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey anunciaron el lanzamiento de una investigación formal conjunta contra la FIFA. Las autoridades estatales han emitido requerimientos judiciales de información (subpoenas) al organismo rector del fútbol mundial por presuntas prácticas comerciales engañosas, opacidad y manipulación de precios en la venta de entradas.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, y la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, señalaron que la investigación se concentra de forma prioritaria en los partidos programados para el MetLife Stadium (situado en East Rutherford, Nueva Jersey), el cual albergará ocho encuentros del torneo, incluyendo la gran final del próximo 19 de julio de 2026. No obstante, las irregularidades denunciadas impactan el esquema de venta a nivel global.
Las claves de la investigación: “Categorías fantasma” y escasez simulada
De acuerdo con las denuncias recabadas por los reguladores estatales y el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de la Ciudad de Nueva York (DCWP), la FIFA habría incurrido en violaciones graves a las leyes de protección al consumidor mediante tres tácticas principales:
- El engaño en la asignación de asientos: Originalmente, la FIFA vendió los boletos dividiendo los estadios en cuatro zonas tradicionales (Categorías 1 a 4). Muchos aficionados pagaron precios elevados asumiendo que tendrían los mejores asientos disponibles cerca de la cancha. Sin embargo, en abril de 2026, la FIFA introdujo de forma imprevista subdivisiones denominadas “Front Categories” (Categorías Frontales) a precios extremadamente altos. Esto provocó que los aficionados que compraron primero fueran desplazados de esas filas preferenciales y reasignados a ubicaciones mucho menos deseables —como las zonas altas del estadio o detrás de las porterías— a pesar de haber pagado por tarifas premium.
- Estrategia de “Escasez Artificial”: La fiscal Jennifer Davenport acusó directamente a la FIFA de someter a los fanáticos a un “calvario de confusión y escasez falsa”. La investigación busca determinar si el organismo retuvo intencionalmente bloques masivos de entradas durante las primeras fases de venta con el único fin de generar pánico entre los compradores y forzar la demanda (y los precios) hacia arriba.
- Precios dinámicos descontrolados: El uso del sistema de “precios variables” (dynamic pricing) provocó que el costo de las entradas se disparara de forma desproporcionada conforme se acercaba el evento. Los registros de la investigación apuntan a que, entre octubre de 2025 y abril de 2026, la FIFA incrementó sustancialmente el precio de las entradas en más de 90 de los 104 partidos del torneo, con aumentos que promediaron un 34% en las tres categorías principales.
Declaraciones contundentes de las autoridades
Las fiscales se mostraron sumamente críticas ante los manejos financieros de la federación internacional para este torneo.
“Nadie debería ser manipulado para pagar precios astronómicos por un asiento, y los aficionados deben poder confiar en que las entradas que compran son exactamente las que van a recibir”, declaró tajantemente la fiscal general de Nueva York, Letitia James. “Los neoyorquinos han esperado años para tener el Mundial en su patio trasero y merecen una oportunidad justa de conseguir boletos a precios transparentes”.
Por su parte, la fiscal de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, fue categórica al advertir que albergar el evento más importante del deporte no es un cheque en blanco para el abuso: “Ser honestos con la venta de entradas no es complicado. Es un honor albergar la Copa del Mundo, pero este evento no es una invitación abierta para explotar a nuestros residentes y visitantes”.
Tensión absoluta a días del torneo
La acción judicial llega en un momento de máxima exposición, a escasas semanas de que ruede el balón el 11 de junio en el partido inaugural. Agrupaciones internacionales de aficionados, como Football Supporters Europe, ya habían calificado previamente el modelo de la FIFA como “explotador” y prohibitivo para las clases trabajadoras. Cabe recordar que la FIFA proyecta generar cerca de 13,000 millones de dólares en ingresos totales gracias a esta edición expandida de 48 selecciones.
Hasta el momento, la FIFA ha optado por no emitir comentarios oficiales respecto a los requerimientos judiciales o el estatus de la investigación en los Estados Unidos. La justicia norteamericana ha otorgado un plazo perentorio para que el organismo entregue los contratos, algoritmos de precios y mapas de asignación de asientos modificados.