¡HISTORIA PURA EN DALLAS! EGIPTO ELIMINA A AUSTRALIA EN PENALTIS Y VUELA A OCTAVOS

Los Faraones sufrieron tras un doloroso autogol, pero la frialdad desde los once pasos les dio un pase histórico en el Mundial 2026.

Los Faraones sufrieron tras un doloroso autogol, pero la frialdad desde los once pasos les dio un pase histórico en el Mundial 2026.

DALLAS, EE. UU. – ¡Qué maldito drama de partido vivimos en el AT&T Stadium de Arlington! En un choque donde se jugaba la vida y el orgullo, la selección de Egipto firmó una página dorada en su historia futbolística tras derrotar a Australia 4-2 en la tanda de penaltis, luego de un desgastante y tenso empate 1-1 en el tiempo regular y la prórroga.

Con este triunfo, los dirigidos por Hossam Hassan rompen la maldición de las fases finales y se meten por primera vez a los Octavos de Final bajo el formato moderno de grupos. ¡Los Faraones están entre los mejores dieciséis del planeta!

El rugido de Ashour despierta a los Faraones

El encuentro comenzó con la tensión propia de un duelo de eliminación directa, pero Egipto no tardó en inclinar la balanza. Al minuto 12, tras una jugada prefabricada en un tiro libre mal rechazado por la zaga de los Socceroos, Karim Hafez rescató la pelota y mandó un centro milimétrico al corazón del área. Ahí apareció Emam Ashour, quien conectó un cabezazo letal para mandar el esférico al fondo de la red y poner el 1-0.

Australia, fiel a su estilo combativo pero con evidentes carencias creativas, intentó adelantar líneas tras la pausa de hidratación. Sin embargo, el bloque bajo propuesto por los egipcios se convirtió en un auténtico muro impenetrable durante la primera mitad.

El drama del autogol: Australia revive de la nada

Para el complemento, Egipto tuvo la oportunidad de oro de finiquitar la serie. Omar Marmoush quedó mano a mano tras un gran pase filtrado, pero su remate pasó rozando el poste ante el suspiro de la fanaticada en Dallas.

Dicen que el que perdona pierde, y Australia encontró petróleo a balón parado. Al minuto 54, Aiden O’Neill colgó un tiro libre venenoso al área penal. En un intento desesperado por despejar, el lateral egipcio Mohamed Hany terminó peinando el balón hacia su propia portería, techando a su arquero y firmando un autogol que le devolvió la vida a Oceanía con el 1-1.

El dato: Australia arrastraba una preocupante sequía goleadora en el torneo, pero la fortuna y la insistencia táctica les dieron el empate en el momento más crítico.

Hacia el final de los 90 minutos y durante el tiempo extra, el cansancio hizo estragos. Mohamed Salah, quien jugó “entre algodones” debido a una molestia muscular, frotó la lámpara en el tiempo de compensación con un centro preciso para Ramy Rabia, pero el guardameta australiano Patrick Beach se vistió de héroe con una atajada espectacular que mandó todo a la prórroga y, posteriormente, a los penaltis.

La lotería de los penaltis sonríe a África

Sin piernas para más fútbol, el boleto a la siguiente ronda se decidió desde el manchón penal. Fue ahí donde la jerarquía y la frialdad mental de Egipto marcaron la diferencia:

  • Egipto: Ejecución perfecta. Sus cobradores no titubearon y engañaron por completo al guardameta rival.
  • Australia: La presión se comió a los pateadores oceánicos, quienes fallaron dos disparos clave, sellando el 4-2 definitivo en la tanda.

Próxima parada: El sueño continúa

Con las maletas listas para la siguiente fase, Egipto ahora espera en Octavos de Final al ganador de la serie entre Argentina y Cabo Verde. El sueño de Salah y sus Faraones sigue más vivo que nunca en este Mundial 2026, mientras que Australia se despide con la frente en alto, habiendo competido con el cuchillo entre los dientes hasta el último suspiro.

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