Un análisis publicado hoy revela que la mayor parte del crecimiento económico de México el año pasado fue impulsado por actividades informales. El dato cuestiona la calidad del crecimiento y tiene implicaciones directas para las finanzas públicas y el bienestar de los trabajadores.
El hallazgo que cambia la lectura del PIB
El Financiero publicó hoy un análisis del ITESO que revela un dato que obliga a replantear cómo entendemos el crecimiento económico de México.
Pese a que el PIB de México creció 0.7% en 2025, la mayor parte de ese avance provino de la economía informal.
El dato es relevante porque cambia completamente la narrativa: No es lo mismo crecer porque la manufactura formal se expande, genera empleos con IMSS y recauda impuestos, que crecer porque más personas se emplearon en actividades sin contrato, sin seguridad social y sin Afore.
¿Por qué el crecimiento informal es un problema?
Un trabajador informal no paga ISR, no cotiza al IMSS, no acumula ahorro para el retiro y no puede acceder a crédito hipotecario.
Para el gobierno, eso significa menos recaudación fiscal justo cuando la deuda pública supera los 20 billones de pesos y las calificadoras tienen a México bajo advertencia.
Para el trabajador, significa que su bienestar depende exclusivamente de su ingreso del día, sin red de protección social:
- Sin IMSS: Cualquier emergencia médica se paga de bolsillo o en el sistema público saturado.
- Sin Afore: La vejez depende de ahorros propios o del apoyo familiar.
- Sin crédito formal: No puede acceder a hipoteca, crédito automotriz ni financiamiento bancario.
- Sin contrato: Puede ser despedido sin liquidación ni indemnización.

Lo que el dato dice sobre 2026
Si el 70% del crecimiento de 2025 fue informal, la pregunta obligada es qué proporción del crecimiento de 2026 sigue el mismo patrón.
La ENOE del primer trimestre de 2026 ya mostró que la informalidad laboral subió a 54.8%, su nivel más alto para un primer trimestre desde 2023, con 32.6 millones de personas trabajando en condiciones informales.
Banxico proyecta un PIB de 1.1% para 2026. Si la mayor parte de ese crecimiento vuelve a ser informal, el dato macroeconómico positivo no se traducirá en mejora real del bienestar ni en mayor recaudación fiscal.