Houston, Texas. Brasil sufrió, luchó y terminó celebrando. La Canarinha derrotó 2-1 a Japón en los dieciseisavos de final del Mundial de la FIFA 2026 y aseguró su boleto a los octavos tras un dramático gol en tiempo de compensación.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los sudamericanos. Japón sorprendió al mundo cuando Kaishu Sano aprovechó un error brasileño para adelantar a los Samuráis Azules, que durante gran parte del partido mantuvieron a raya a una selección brasileña que no encontraba espacios.
Con el paso de los minutos, Brasil tomó el control del balón y comenzó a encerrar a su rival. La insistencia tuvo recompensa cuando Casemiro apareció para marcar el empate y devolver la esperanza a millones de aficionados brasileños.
Cuando parecía que el partido se iría al alargue, surgió la figura de Gabriel Martinelli. En el minuto 95, el atacante encontró el espacio necesario para definir y firmar el 2-1 definitivo que desató la locura en las gradas del Estadio Houston.
Brasil no mostró su versión más brillante, pero sí una de sus virtudes históricas: la capacidad de responder en los momentos más difíciles. Japón estuvo a pocos minutos de dar una de las grandes sorpresas del torneo, pero terminó despidiéndose con la frente en alto tras una actuación memorable.
La figura
Gabriel Martinelli (9/10)
Ingresó con energía, fue un constante peligro para la defensa japonesa y anotó el gol que selló la clasificación brasileña.
Calificación de Brasil
7.5/10
- Ataque: 8/10
- Mediocampo: 7.5/10
- Defensa: 6.5/10
- Mentalidad competitiva: 9/10
Lo que sigue
Brasil avanzó a los octavos de final y espera al ganador del duelo entre Costa de Marfil y Noruega. La Verdeamarela sigue en carrera por la ansiada sexta estrella, aunque deberá mejorar su funcionamiento colectivo para enfrentar los retos que vienen en la fase decisiva del Mundial 2026.