César “Chino” Huerta volvió a tener actividad con Anderlecht después de varios meses fuera por una pubalgia, una noticia que llega justo cuando la Selección Mexicana empieza a cerrar el grupo que irá al Mundial 2026.
El regreso no significa que ya tenga boleto al Tri, ojo con eso. Pero sí cambia la conversación: si estaba prácticamente fuera del radar por lesión, ahora vuelve a competir por ritmo, minutos y una última oportunidad ante Javier Aguirre.
Chino Huerta vuelve a la actividad con Anderlecht
El regreso de Chino Huerta se dio en la Jupiler Pro League, durante el partido entre Anderlecht y Club Brugge, disputado el domingo 3 de mayo. El mexicano entró de cambio en la segunda parte y volvió a pisar la cancha en un partido oficial después de meses de inactividad.
El resultado no ayudó al Anderlecht, que cayó 1-3, pero para Huerta la noticia no estaba tanto en el marcador como en el simple hecho de volver. A mí esto me suena a “primer paso real”, no a regreso triunfal. Y en este punto de la temporada, eso ya es bastante.
Porque una cosa es estar recuperado en lo médico y otra muy distinta es volver a tener ritmo de competencia. Ahí está la clave.
¿Por qué estuvo fuera Chino Huerta?
Huerta venía arrastrando una pubalgia, una lesión especialmente incómoda para futbolistas explosivos, porque afecta zonas que intervienen en cambios de ritmo, conducción, golpeo y movimientos laterales.
El propio entorno del Anderlecht ya había informado que el jugador pasó por cirugía en noviembre y posteriormente tuvo otra intervención en marzo, después de que las molestias continuaran. En ese momento, el objetivo era que pudiera estar de vuelta durante mayo.
Y sí: mayo llegó con minutos. No muchos, pero suficientes para reabrir una puerta que parecía cerrándose.
Lo confirmado hasta ahora
Hasta este momento, lo confirmado es esto:
- Chino Huerta volvió a jugar con Anderlecht.
- Su regreso fue después de varios meses fuera por pubalgia.
- Entró de cambio ante Club Brugge.
- México todavía no ha hecho oficial una convocatoria final completa con jugadores europeos.
- Su presencia en el Mundial 2026 no está confirmada.
Lo que falta por aclararse
Aquí conviene no vender humo, porque el Mundial no se gana con vibes ni con “ya volvió, llévenlo”.
Todavía falta saber:
- Si Javier Aguirre lo considera dentro de la lista final.
- Si Anderlecht le dará más minutos en los siguientes partidos.
- Si físicamente puede sostener alta intensidad.
- Si llega con ritmo suficiente para competir contra otros atacantes mexicanos.
- Si su perfil pesa más que su falta de continuidad reciente.
La pelea por un lugar en el Mundial 2026 se pone más interesante
La Selección Mexicana ya entró en fase de decisiones. Javier Aguirre comenzó a trabajar con jugadores de Liga MX y el cierre de la lista mundialista está encima. En ese contexto, cada minuto en Europa vale doble.
Huerta tiene algo que no todos tienen: desequilibrio. Es un jugador que puede encarar, romper líneas y generar peligro desde la banda. En un Tri que muchas veces necesita alguien que se atreva a hacer algo diferente, ese perfil no sobra.
Pero también tiene un problema: llega tarde a la carrera.
Mientras otros jugadores han acumulado ritmo, partidos y continuidad, Chino apenas está retomando actividad. Si me preguntas, su candidatura no depende de “ser talentoso”, porque eso ya lo sabíamos. Depende de si puede convencer al cuerpo técnico de que no representa un riesgo físico y de que puede aportar ya, no en dos meses.
¿Qué necesita Chino Huerta para meterse en la lista?
Para que Huerta vuelva a ser una opción seria rumbo al Mundial 2026, necesita tres cosas muy concretas.
1. Minutos reales en Anderlecht
No basta con entrar 10 o 15 minutos. Necesita continuidad, aunque sea progresiva. Si vuelve a jugar, suma ritmo; si encadena partidos, manda mensaje.
2. Responder físicamente
Después de una pubalgia y dos intervenciones, el punto no es solo si puede jugar. El punto es si puede acelerar, chocar, frenar, cambiar de dirección y repetir esfuerzos sin recaer.
3. Competir contra una lista apretada
La pelea por puestos ofensivos en México no está vacía. Hay jugadores con más ritmo, otros con más experiencia y otros que ya parecen instalados en el plan de Aguirre. Huerta necesita que su regreso sea convincente y rápido.
Chino Huerta y el factor Europa
Jugar en Europa siempre suma en la conversación, pero no es pase automático. El caso de Huerta es interesante porque llegó a Anderlecht como una apuesta importante, con contrato hasta 2029, y con el reto de demostrar que podía trasladar su impacto de Liga MX al futbol europeo.
Antes de la lesión, su salto a Bélgica lo colocaba como una de las cartas más atractivas del futbol mexicano fuera del país. Ahora la narrativa cambió: ya no se trata solo de consolidarse, sino de recuperar terreno a contrarreloj.
Y ahí está lo cruel del futbol: el talento te mete a la conversación, pero el calendario decide cuánto margen tienes para demostrarlo.
¿Tiene posibilidades reales de ir al Mundial?
Sí, pero con una condición enorme: necesita actividad inmediata y señales claras de recuperación.
No está descartado, pero tampoco se puede decir que esté dentro. Su regreso lo pone otra vez en la mesa, no en el avión. Esa diferencia importa.
Si Aguirre busca un jugador distinto para abrir partidos cerrados, Huerta puede ser útil. Si prioriza ritmo, regularidad y seguridad física, la competencia se le complica.
Lo relevante aquí es que Chino Huerta ya no está detenido por la lesión. Ahora empieza otra carrera: la de convencer en muy poco tiempo.
Qué viene para Chino Huerta
El calendario de Anderlecht todavía puede darle margen para sumar minutos antes de que México cierre decisiones. Cada aparición, aunque sea breve, será leída en clave mundialista.
Para el Tri, la pregunta ya no es solo “¿está recuperado?”. La pregunta real es: “¿llega a tiempo para competir al nivel que exige un Mundial?”.
El cierre: Chino volvió, pero ahora empieza lo difícil
Chino Huerta ya dio el primer golpe sobre la mesa: volvió a jugar. Pero el Mundial 2026 no premia historias bonitas, premia rendimiento inmediato.
Su regreso en Europa es una buena noticia para México, claro. Pero si quiere meterse en la lista final, mayo tiene que ser algo más que una reaparición: tiene que ser una prueba de que todavía puede cambiar partidos.