Gabriela Cuevas presentó hoy el balance oficial del torneo en México. La derrama superó los 50 mil millones de pesos en las tres ciudades sede. El partido contra Inglaterra tuvo 60 millones de espectadores. El legado económico del torneo más grande de la historia ya tiene números concretos.
El balance que confirma el impacto
Gabriela Cuevas, responsable de la Coordinación del Mundial de Fútbol 2026 en México, presentó hoy el balance oficial del torneo y las cifras son contundentes.
La derrama económica en las tres ciudades sede, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, superó los 50 mil millones de pesos.
Los sectores más beneficiados fueron el turismo, la hotelería, los restaurantes, el transporte y los servicios, que registraron una alta demanda por la llegada de aficionados nacionales e internacionales.
El récord de audiencia que nadie esperaba
El dato más espectacular del balance no fue la derrama, sino la audiencia del partido México vs Inglaterra de octavos de final del domingo 5 de julio.
Según Cuevas, el encuentro fue visto por prácticamente 60 millones de espectadores en televisión e internet, convirtiéndose en el partido más visto del siglo XXI en territorio mexicano.
Los récords de audiencia del torneo en México incluyeron:
- México vs Inglaterra: 60 millones de espectadores, récord del siglo.
- Cuatro récords de audiencia rotos durante los 13 partidos jugados en México.
- 13 partidos disputados en las tres sedes mexicanas más 4 partidos de repechaje.

Lo que queda como legado
Más allá de los números inmediatos, el Mundial 2026 dejó un legado cuantificable para México como destino de eventos internacionales.
La coordinadora destacó que la organización demostró la capacidad de México para albergar competencias internacionales de gran escala, con estadios renovados, infraestructura de transporte adaptada y operativos de seguridad que funcionaron sin incidentes mayores.
Para el PIB del segundo trimestre, que se publicará en octubre, el impacto del Mundial puede ser el factor que lleve la economía de terreno negativo en el primer trimestre a terreno positivo en el segundo.