Este lunes marcó una fecha importante para el comercio exterior mexicano. Las nuevas disposiciones comerciales entre México y el Reino Unido entraron formalmente en vigor bajo el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT). Esto podría abrir nuevas oportunidades para las empresas exportadoras. Asimismo, esto ocurre justo cuando empieza a crecer la incertidumbre sobre la próxima revisión del T-MEC.
Es posible que el tema suene técnico, pero el impacto potencial es bastante concreto. Varios productos mexicanos estarán en mejores condiciones para competir en el mercado británico gracias a reducciones arancelarias y facilidades comerciales. Estas ventajas antes no existían o eran más limitadas.
Para muchas compañías exportadoras esto significa una oportunidad de ampliar mercados y reducir la dependencia comercial de Norteamérica.
Una puerta que se abre a Europa
El Reino Unido se ha transformado en un socio estratégico de varios países desde que abandonó la Unión Europea.
En los últimos años Londres ha tratado de afianzar acuerdos comerciales con economías de distintas regiones del mundo. Ahora, México está entre los países que podrán tomar ventaja de nuevas ventajas bajo el esquema del TIPAT.
La entrada en vigor de estas preferencias es especialmente oportuna para el sector exportador mexicano.
Muchas firmas intentan diversificar sus destinos de venta, mientras observan con cautela el futuro de la relación comercial con Estados Unidos y Canadá.
Los sectores que más podrían ganar
Según expertos en comercio exterior, el acuerdo abriría nuevas perspectivas de desarrollo para ciertos sectores productivos de México.
Las actividades que están mejor posicionadas para aprovechar las nuevas condiciones de acceso al mercado británico son la agroindustria, el sector automotriz y varias ramas manufactureras.
Más allá de la reducción de barreras comerciales, las firmas podrían tener menores costos para colocar productos en una economía que mantiene todavía un importante poder adquisitivo.
Qué cambia con la entrada en vigor del acuerdo
Las nuevas reglas buscan facilitar el intercambio comercial entre ambas economías y elevar la competitividad de diversos productos mexicanos.
- varios bienes exportados desde México podrán acceder al mercado británico con aranceles menores
- sectores como el de alimentos, el de manufactura y el de automotriz son de los principales que podrían beneficiarse
- el acuerdo refuerza la estrategia de diversificación comercial más allá de Norteamérica
- las empresas mexicanas obtienen condiciones mejores para competir frente a proveedores de otros países
- Reino Unido abre la puerta a una mayor integración comercial con las economías del bloque transpacífico
Un paso estratégico para México
El acuerdo es importante más allá de las exportaciones inmediatas.
En los últimos años, México ha buscado convertirse en una plataforma exportadora capaz de atender a múltiples mercados internacionales. Esto ayuda a disminuir los riesgos que conlleva una concentración excesiva en los negocios.
En la actualidad, buena parte de las exportaciones mexicanas siguen dependiendo de Estados Unidos.
Por ello, cada nuevo acceso preferencial a mercados internacionales suele ser visto como una herramienta para fortalecer la resiliencia económica del país.
Además, el hecho de que estas disposiciones entren en vigor coincide con la preparación de gobiernos y empresas para la futura revisión del T-MEC. Este será uno de los procesos comerciales más relevantes para la economía mexicana en los próximos años.
Más opciones para competir
Para los exportadores, poder acceder a mejores condiciones comerciales significa algo muy simple: mayores posibilidades de vender.
Y en un entorno internacional con una competencia cada vez más fuerte, cualquier reducción de costos o barrera de entrada puede ser de gran importancia.
La puesta en marcha de estas preferencias comerciales no garantiza de manera automática un incremento de las exportaciones. Sin embargo, sí crea condiciones más propicias para que las empresas mexicanas expandan su presencia en uno de los mercados más relevantes de Europa.
De momento el mensaje es claro: México sigue buscando nuevos escenarios para competir en el comercio mundial y Reino Unido podría pasar a tener un papel cada vez mayor en esta estrategia.