Ebrard y Altagracia Gómez ya están en Washington para la segunda ronda formal de negociaciones. El acuerdo de paz con Irán y el petróleo en 83 dólares cambian el ambiente negociador. Sheinbaum dijo hoy que esta semana es clave.
Los negociadores ya están en Washington
El secretario de Economía Marcelo Ebrard y Altagracia Gómez ya se encuentran en Washington para la segunda ronda de negociaciones del T-MEC, que arranca hoy lunes 15 de junio.
Sheinbaum declaró esta mañana en la conferencia que esta semana será clave para avanzar en definiciones sobre la revisión del tratado comercial. México está interesado en reducir o eliminar aranceles para acero, aluminio y automóviles, mientras EE.UU. plantea reforzar reglas de origen para que más cadenas productivas operen en la región.
La negociación arranca con un contexto radicalmente distinto al de la primera ronda del 27 de mayo: el acuerdo de paz con Irán anunciado ayer cambia el humor político de Washington.

El mejor argumento de México en años
México llega a esta ronda con una combinación de datos que no había tenido en ninguna negociación comercial anterior:
- 16.3% del comercio total de EE.UU. en el primer trimestre, récord histórico como socio comercial
- 23,591 millones de dólares de IED en el primer trimestre, máximo histórico
- Acuerdo con la UE firmado el 22 de mayo, alternativa real de mercado
- Inflación en 3.94%, dentro del rango objetivo de Banxico
- Petróleo en 83 dólares hoy, reduciendo la presión fiscal sobre el gobierno
Ese cuadro le da a Ebrard una posición negociadora más sólida que en cualquier ronda previa.
Los puntos más difíciles que vienen esta semana
Los tres temas que generaron más tensión en la primera ronda siguen sin resolverse y son el núcleo de la segunda:
El primero son los aranceles Sección 232 al acero y aluminio, que México llama “insostenibles e injustificados” y que EE.UU. mantiene como herramienta de presión. El segundo son las reglas de origen en el sector automotriz, donde Washington quiere más contenido americano para reducir el uso de componentes chinos ensamblados en México. El tercero es la presencia de capital chino en plantas instaladas en territorio mexicano.
Lo que el acuerdo con Irán cambia en la mesa
El anuncio de paz del domingo tiene un efecto colateral en la negociación del T-MEC que pocos están viendo.
Trump llegó a Washington hoy con una victoria política enorme, el acuerdo con Irán, que reduce su presión doméstica sobre el costo de vida. Con el petróleo bajando y la inflación americano potencialmente cediendo, Trump tiene menos urgencia de usar al T-MEC como válvula de presión política.
Eso no resuelve los puntos de fondo, pero sí suaviza el tono negociador en el momento más importante del proceso.