Ebrard concluyó dos días de negociaciones en Washington con avances en reglas de origen, automotriz y agricultura. El 1 de julio inicia la revisión trilateral formal. El tratado puede extenderse 16 años o entrar en revisiones anuales. La decisión más importante del año para el comercio mexicano se acerca.
Lo que se acordó en la segunda ronda
La segunda ronda de negociaciones del T-MEC entre México y EE. UU. concluyó ayer jueves en Washington con avances concretos en cuatro grandes temas.
El secretario Marcelo Ebrard lo confirmó desde la capital americana: “México presentó sus puntos de vista y sus propuestas, que deberán ser analizadas ahora por nuestra contraparte.”
Los temas abordados en esta segunda ronda fueron los siguientes:
- Reglas de origen: discusión sobre el porcentaje de contenido regional exigido para que productos accedan libres de arancel al mercado americano, especialmente en industria automotriz y electrónica.
- Seguridad económica: mecanismos para reducir la dependencia de insumos de terceros países, en referencia directa a China.
- Agricultura: estacionalidad laboral, condiciones de competencia y temas medioambientales en la producción agrícola
- Comité del Capítulo 12: ambas partes acordaron crear un comité para mejorar la compatibilidad regulatoria entre México y EE. UU. en sectores industriales clave.

La fecha que lo cambia todo: el 1 de julio
El 1 de julio inicia formalmente la revisión oficial del T-MEC con una reunión virtual de los tres países: México, EE. UU. y Canadá.
En esa fecha se definirá la ruta del acuerdo comercial que rige el 83% de las exportaciones mexicanas.
Hay dos escenarios posibles. El primero es que los tres países acuerden extender el tratado en sus términos actuales por 16 años adicionales, hasta 2042, lo que daría certeza de largo plazo a los inversionistas. El segundo es que no haya acuerdo y el mecanismo de revisiones anuales se active, lo que extendería la incertidumbre sobre el modelo exportador mexicano por tiempo indefinido.
¿Por qué el acuerdo con Irán cambia el ambiente negociador del T-MEC?
La firma de paz con Irán del miércoles tiene un efecto colateral en la negociación del T-MEC que pocas voces están señalando.
Con el petróleo cayendo a 78 dólares y la inflación americana potencialmente cediendo en los próximos meses, Trump llega al 1 de julio con menos presión política doméstica sobre el costo de vida.
Menos presión doméstica significa menos urgencia de usar al T-MEC como válvula política. Ese es el mejor escenario posible para México: negociar con una contraparte que no necesita una victoria de corto plazo a cualquier cost