La franja aguacatera de Michoacán cumple una semana sin cortes. Pequeños productores de la región que abastece al principal mercado del mundo decidieron dejar la fruta en el árbol para exigir un mejor pago, y el efecto ya se siente en la frontera: los camiones con destino a Estados Unidos salen a medio cupo.
Cómo empezó el paro
La protesta se gestó a mediados de octubre. Productores de la Coordinadora P’urhépecha de Pequeños Productores de Aguacate convocaron a una movilización para el viernes 23 de octubre ante la caída del precio en huerta, y exigieron respuestas a la APEAM y al Comité Estatal de Sanidad Vegetal. Ese día el paro arrancó en Ario de Rosales, Uruapan y Tancítaro, con el cierre de las Juntas Locales de Sanidad Vegetal en Ario de Rosales y Uruapan.
La toma de esas juntas no es un detalle menor: son las oficinas que validan el corte de fruta para exportación, así que sin ellas operando la cosecha formal se detiene. Para el 28 de octubre, alrededor de mil pequeños productores de Uruapan, Tancítaro, Peribán, Los Reyes, Ario de Rosales y Salvador Escalante, entre otros municipios, se sumaron al paro por tiempo indefinido.
Cuánto recibe el productor y cuánto se queda en la cadena
El origen del conflicto es la brecha de precios. Los productores denunciaron que les ofrecen alrededor de 13 pesos por kilo, insuficientes para cubrir fertilizantes, jornales, control de plagas y mantenimiento de las huertas. Otros reportes ubican el pago en 15 pesos, mientras que sus costos de producción se estiman entre 18 y 20 pesos por kilogramo. Es decir, hoy venden por debajo de lo que les cuesta producir.
Del otro lado de la cadena, los números cambian por completo. En el mercado nacional, la mediana de mayoreo fue de 38.50 pesos por kilo en 37 centrales de abasto el 22 de octubre. Y según los propios agricultores, mientras ellos reciben unos 15 pesos por kilo, el producto puede alcanzar hasta 150 pesos en el mercado. Con esas referencias, el productor se queda con menos de la mitad del precio de mayoreo y con alrededor de una décima parte del precio final al consumidor; el resto se reparte entre empaque, certificación, transporte, distribución y comercio.
Por eso su exigencia central es un piso de precio: piden que el kilo se pague de 45 a 60 pesos, mientras que empacadores y exportadores se los compran a 15.
Otras demandas
El reclamo no es solo por el precio. También cuestionaron el programa VELAGRO, porque los costos de certificación representan una carga adicional para los pequeños productores, y señalaron que el ingreso de aguacate de otros estados presiona a la baja los precios en Michoacán. Productores de Uruapan aseguran además que no se sienten representados por la APEAM, a la que acusan de defender solo a sus propias empacadoras.
Esa tensión ya llegó a las carreteras: productores se instalaron en los accesos de Uruapan para revisar camiones y verificar que no ingrese fruta de Jalisco, y el 28 de octubre transportistas los confrontaron en uno de esos filtros y rescataron dos vehículos retenidos.
Sin acuerdo con la APEAM
La Secretaría de Agricultura de Michoacán intentó mediar. En una reunión encabezada por su titular, Cuauhtémoc Ramírez Romero, se propuso reducir temporalmente 20% los cortes, ordenar la cosecha y regular la entrada de producto de otras entidades, pero los productores aclararon que esos planteamientos no representan un acuerdo aceptado por el movimiento.
El 27 de octubre, tras varias horas de asamblea en el auditorio de la APEAM en Uruapan, más de mil productores decidieron mantener la medida hasta conseguir mejores precios. Del lado de los empacadores, el argumento es que el mercado fija el precio: Valentín Rodríguez, gerente de Avocados Don Goyo, sostuvo que obedece a la oferta y la demanda, y advirtió que si México no envía el aguacate, “lo hará Ecuador, Colombia, Perú”.
El golpe a las exportaciones
El impacto ya es visible. El paro ha afectado casi la mitad del flujo de envíos a Estados Unidos: de los hasta mil 100 contenedores pactados para esta semana, se prevé enviar apenas 600. Estados Unidos compra alrededor de 3 mil 650 millones de dólares anuales del fruto, prácticamente todo el mercado de los productores michoacanos. Aun así, las empacadoras que todavía tienen fruta almacenada pueden seguir exportando, lo que amortigua el golpe en el corto plazo.
Los que no aparecen en la mesa: jornaleros y empacadores
Las condiciones laborales también son parte del conflicto. Solo en Uruapan se estima que unos 15 mil cortadores permanecen sin trabajo ni ingresos, y trabajadores de selección y empaque fueron suspendidos sin goce de sueldo por falta de fruta. El paro coincide además con una nueva exigencia oficial: desde el 1 de octubre, los exportadores deben avanzar en el Certificado Laboral para la Agroexportación, que acredita el cumplimiento de obligaciones laborales y de seguridad social.
¿Qué pasaría si el paro se prolonga?
Hay un antecedente claro. En el conflicto aguacatero de octubre de 2016, las protestas dispararon 35% el precio en mercados como Chicago y, según la APEAM, en dos semanas de parálisis se perdieron alrededor de 4 mil millones de pesos al dejar de enviarse 35 mil toneladas.
Si el paro se alarga, los escenarios previsibles son tres: alza de precios en supermercados de Estados Unidos conforme se agoten los inventarios, pérdida de participación frente a Perú, Colombia o Ecuador, y un deterioro mayor del ingreso de miles de familias jornaleras en la meseta purépecha. Un paro corto, en cambio, podría terminar con un ajuste de precios temporal, como ocurrió en conflictos anteriores.
Si quieres saber cómo podría moverse el precio en México, lee también: ¿Va a subir el precio del aguacate por el paro en Michoacán?
Lo que sigue
Los productores mantienen tomadas las juntas de sanidad y no hay una nueva mesa formal anunciada. La salida dependerá de si la APEAM, las empacadoras y las autoridades estatales y federales ofrecen un mecanismo de precio que los pequeños productores consideren justo.
Links oficiales
- APEAM
- Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural
- Senasica
- Gobierno de Michoacán
- SNIIM, precios de mercados nacionales
- Profeco, Quién es Quién en los Precios
- USDA APHIS
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