Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA desde 2017 y expresidente de Barracas Central, está en el centro de un escándalo internacional: el FBI investiga presuntas operaciones de lavado de dinero de la AFA a través de la empresa TourProdEnter LLC, con hasta 260 millones de dólares en ingresos sin verificar.
Además, desde 2021 arrastra sospechas —nunca comprobadas oficialmente— de favorecer con arbitrajes a Barracas Central, el club que dirigió y con el que mantiene fuertes vínculos familiares.
De futbolista a máximo dirigente
Tapia fue futbolista breve en Independiente y Barracas Central antes de dedicarse a la dirigencia desde 2001, cuando asumió la presidencia de ese club . Escaló posiciones dentro de la AFA hasta ser vicepresidente en 2015 y presidente absoluto en 2017, cargo que aún ocupa.
Las sospechas de arbitrajes a favor de su club
Desde el ascenso de Barracas Central a Primera División, equipos como Racing, Independiente y Rosario Central denunciaron penales y decisiones de VAR cuestionables a favor del club, alimentando la percepción de un conflicto de interés .
Tapia niega cualquier favoritismo y atribuye las críticas a errores normales del arbitraje.
La investigación del FBI
El Departamento de Justicia de Estados Unidos revisa movimientos financieros de la AFA vinculados a contratos de patrocinio cobrados en ese país, y varios dirigentes podrían ser citados a declarar próximamente.
Si te interesa conocer más revisa todos los detalles de la investigación de la AFA y de Giani Infantino por presuntos casos de corrupción.