La automotriz japonesa invertirá 3,600 millones de dólares en San Antonio y trasladará en cuatro años la producción de su camioneta más vendida. La planta de Baja California no tiene modelo de reemplazo confirmado. Trump lo celebró como victoria de su política arancelaria.
El anuncio que sacudió a Baja California
Toyota Motor North America informó el lunes 6 de julio que trasladará gradualmente la producción de la camioneta Tacoma desde su planta de Tijuana, Baja California, hacia un nuevo complejo en San Antonio, Texas.
La inversión es de 3,600 millones de dólares. Se creará una segunda línea de ensamblaje que comenzará a operar en 2030.
La empresa notificó al gobierno de Baja California el sábado 5 de julio, un día antes del anuncio público.
Los números que dimensionan el impacto
La planta de Tijuana fabrica exclusivamente la Tacoma desde 2004 y su operación es central para la economía de la región:
- 166,000 unidades ensambladas al año en la planta de Baja California.
- 93% de esas unidades se exportan a EE.UU. y Canadá.
- 3,000 trabajadores directos en la planta.
- 1,500 proveedores vinculados a las operaciones.
- 24,558 Tacomas exportadas hasta mayo de 2026, segundo vehículo más exportado desde México.
¿Por qué Toyota tomó esta decisión?
La Jornada y Forbes coinciden en identificar dos factores principales.
El primero son los aranceles del 25% que el gobierno de Trump impuso a las importaciones de vehículos nuevos desde México, que encarecieron significativamente la exportación de la Tacoma fabricada en Tijuana.
El segundo es la caída en ventas del modelo en el mercado americano. El secretario Honold lo confirmó: “Les ha afectado mucho la economía de Estados Unidos donde los vehículos del lado oeste no se están vendiendo como antes.”
Toyota aclaró que mantendrá la producción de la Tacoma en su planta de Guanajuato, incluyendo las versiones híbridas de nueva generación, por lo que México no pierde completamente la fabricación del modelo.

Lo que nadie ha respondido todavía
La pregunta que más importa a los 3,000 trabajadores de la planta de Tijuana no tiene respuesta confirmada: ¿Qué modelo fabricará la planta cuando la Tacoma se vaya?
Toyota no lo ha dicho. El gobierno de Baja California tampoco lo sabe.
Honold insistió en que están “revisando juntos cómo utilizar sus instalaciones y la calidad y el talento de mano de obra” pero no hay anuncio concreto.
Si Toyota no asigna un nuevo modelo antes de 2030, la planta podría quedar subutilizada o cerrar, afectando a miles de familias en la zona fronteriza.